9 mar 2015

Al Sur de la Isla

Varias calles, más arriba, del hostal Nómadas se encuentra el Parque Enriquillo (cacique indígena taíno) donde se concentran varias terminales de guaguas que van dirección Este. Una de ellas, Sichoem, va hacia La Romana (180P) en menos de dos horas.
La autopista 3 (Autopista Las Américas) es rápida y comienza paralela a la costa por lo que se puede ver cómo rompen las olas casi en la misma carretera.
Luego, desde su "Parada" en La Romana -cerca del Parque Central Duarte, los pequeños minibuses van hacia Bayahibe (55P), en menos de 30min. por la Autopista Duarte-Autovía del Este.
Bayahibe hace años fue un pequeño poblado apartado de pescadores que incluso hasta el 2000 ni siquiera tenía electricidad, pero en los últimos años todo eso ha cambiado.
Ha experimentado recientes modernizaciones, se han instalado varias comunidades de europeos (italianos y franceses principalmente) abriendo nuevos negocios y un gran crecimiento turístico mientras afortunadamente mantiene aún algo de esencia local. Se comenta que es posible que el 35% de sus habitantes sean expatriados. No hay que caminar mucho para apreciar en seguida que se está realmente en una localidad dominicana. Las dos calles principales están llenas de negocios y restaurantes orientados a los turistas -con precios europeos, incluso algunos cobran en dólares-, pero desde que se sale de ellas y se entra en las más pequeñas aparecen las viviendas y los pequeños negocios para dominicanos. Hay varios restaurantes económicos y colmados (tiendas de víveres) con precios locales.
Por momentos parece haber por las calle más turistas que vecinos. Hasta aquí vienen en enormes guaguas de todos los Resorts del sur para visitar la Isla Saona, dentro del Parque Nacional del Este.
Me he hospedado en Cabañas Trip Town, un pequeño complejo de 8 cabañas (1.200P., pero al quedarme al menos 4 días me lo dejaron en 1.100P). Justo delante hay un supermercado, varios restaurantes locales y un Colmadon (Colmado) donde todas las tardes-noche se reúne gente jóven a beber cervezas y charlar, para más tarde continuar "la marcha" por los bares del muelle Bayahibe Marina.
La playa Bayahibe se encuentra a 5min. caminando por su bahía. Es coqueta pero pequeña, ya que la mitad de ella es privada. Pertenece al hotel Dreams La Romana Resort (un Todo Incluido) desde hace una década.
Todos los Resort/Tiempo-compartidos-Condos están situados en el sur de esta región pues es donde se encuentran las mejores playas.
La playa tiene una gran zona arbolada donde están instalados varias casetas con cocina y con souvenires turísticos. Mesas, sillas y hamacas complementan el descanso para quienes quieren pasar el día de playa comiendo y bebiendo. Aquí se mezclan los turistas con los locales.
Este pueblo es el epicentro de las excursiones acuáticas en este área del país y el parqueo del pueblo está casi todo el día lleno de decenas de guaguas aparcadas -muchas de ellas provienen de los Resorts de Punta Cana- pero se retiran bastante antes de la puesta de sol, y es cuando más tranquilo se queda todo.
Me comentaban algunos vecinos que pueden llegar a pasar hasta 5.000 turistas por su costa para ser embarcados a los diferentes lugares. Todos parecen autómatas que siguen una misma cola hacia las embarcaciones. Al regresar, casi ninguno abandona su grupo para curiosear por el pueblo.
El comienzo de la playa pública está tomada por un centenar de embarcaciones de todo tipo esperando llevar a los turistas hacia las islas o al Parque Nacional del Este.
Isla Saona, incluida en el Parque, es definitivamente el atractivo principal por sus preciosas playas salvajes y otras paradas. En ella se encuentra una piscina natural (Palmilla) que atrae diariamente a cientos y cientos de turistas. Es una de las excursiones en Catamarán (hasta 70 individuos en cada embarcación) más demandadas por los turistas. Por 1.500P. (los que vienen de los hoteles de la zona de Punta Cana y alrededores lo han pagado muchísimo más caro) se puede pasar todo el día con consumo libre de alcohol y una comida (incluida una langosta, bueno la hija!), animación y música a todo volumen en su cubierta durante las dos horas que dura la travesía en cada sentido, o en las playas donde se detenga, y sumergirse con gafas, tubo y aletas.
También se puede alquilar durante todo el día la embarcación de algún pescador <100$).
Este lugar está catalogado como uno de los mejores del país para hacer inmersiones.
Isla Catalina es destino también de inmersiones con botellas y su parte oriental, donde concentran a los turistas en varias pequeñas playas de arena blanca con música y coreografías varias es ideal para sumergirse con gafas y tubo. Es una isla-reserva natural deshabitada de unos 15km2, ubicada a unos 8kms. al sur de La Romana.
Bayahibe está considerado como el mejor lugar del país para inmersiones gracias a su caliente, tranquila y clara agua caribeña, por su sano y rico arrecife, cantidad de peces y otras vidas acuática. Se pueden hace muchas excursiones aquí. Desde paseos todo incluido en catamaranes a motor, incómodas embarcaciones rápidas de 15 personas, incursiones en camionetas por zonas boscosas... hasta inmersiones de todo tipo.
Yo hice tres (120€). Dos en Isla Catalina: una en The Wall (18mt.), una pared coralina con caída hasta 30mts, aunque con poca vida, y otra en Catalina Aquarium (15mts.) con algo más de variedad de peces, cerca de las playas donde se concentran las embarcaciones de turistas.
La tercera la quería hacer bajando al barco hundido St. George (40mts.) pero no había más turistas en ese momento que quisieran ir, por lo que fui junto a dos chicas alemanas a otro barco hundido, el Atlantic Pricess (12mts.). Aquí tampoco aprecié mucha vida ni rica variedad de corales. En ambas fue necesario transporte en lancha a motor.
Hay también paseos organizados a caballo al cercano Parque Nacional del Este pero tras preguntar en la oficina del parque acerca de visitarlo temprano para observar y oír a las aves y para conocer la flora y fauna me dijeron que no lo hacen porque no es demandado por los turistas (o porque no se los ofrecen!). La única manera es en lancha rápida, sobre las 10 de la mañana, sin techo, paseando solamente por los manglares y sin poder acceder al interior. Así pues, he pasado de visitarlo y menos empaquetado con cientos de turistas bailando al ritmo de los monitores de los catamaranes.
Es una reserva protegida para flora y fauna de 420 km2 y centro arqueológico de la cultura taína. Hay más de 500 especies de la flora en este parque y se han identificado más de 140 especies de aves.

4 mar 2015

La Capital

Nuevamente he utilizado Caribe Tours para trasladarme rápido y cómodo a Santo Domingo, "la Capital". Aunque hay varias compañías que hacen el trayecto en las mismas condiciones, C.T. es la que más próximo me dejaba del hostal en la Zona Colonial donde me he quedado. El hostal Nómadas (28$/con desayuno) se encuentra en la calle Hostos, en el corazón de la Zona Colonial (o Ciudad Colonial), ubicada en el lado oeste de la desembocadura del río Ozama, uno de los destinos turísticos más importante de Sto. Domingo y también el más visitado de Rep. Dominicana por su valor histórico y arquitectónico.
Fundada primeramente por Bartolomé Colón (hermano de Cristóbal) el 5 de agosto de 1498 como Nueva Isabela en el otro lado del río Ozama, fue trasladada en 1592 a su actual ubicación por Nicolás de Ovando (gobernador y administrador colonial de La Española, 1502-1509).
La Zona Colonial es fiel representación de las mezclas del Viejo Mundo y el descubierto por los europeos, donde se encuentran las iglesias, las calles y la fortaleza más antiguas del "Nuevo Mundo". Sus casas coloniales, museos y otros muchos lugares históricos hace de la capital un lugar muy interesante de visitar.
En 1990 la Ciudad Colonial fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Caminar por sus calles donde siglos atrás pasearon los conquistadores es encontrarse aún infinidad de edificios preservados que datan de principios de 1500 , muchos de los cuales son museos hoy en día. Entre ellos se encuentra el Alcázar de Colón (la casa de Diego, hijo de Critóbal Colón), la Fortaleza Ozama y el Palacio de la Corte Española. O caminar por su calle más antigua, Calle de Las Damas, llamada así en honor a las damas de la corte del virreinato, primer centro de poder y cultura desde donde los españoles planificaron la conquista de las Américas. El resto de las calles adoquinadas -cada vez se hacen más- y las fachadas de inmuebles de varios siglos de antigüedad se manifiestan hoy convertidas en pintorescos cafés y bares, pequeños hoteles y conocidos restaurantes. En la amplia plaza bordeada por el Palacio de Diego Colón (el Alcázar), el Museo de las Casa Reales y el Reloj de sol del s.XVII, los cafés toman vida al anochecer y acogen a visitantes y residentes. Estos días se celebraron varios conciertos y un concurso de bailes de varios grupos de Carnaval.
Hay un mini-tren (turístico), el "Chu-Chu" que en 45min. recorre los monumentos más importantes de esta parte de la capital, ofreciendo mediante audio-guías la información de los lugares por donde se va pasando.
Al otro lado del barrio antiguo, fuera de los muros que la rodea, se encuentra la activa zona comercial local, que va desde el Parque de la Independencia por la Avda. Mella hasta el Barrio Chino, donde hay supermercados, tiendas de ropa y moda o el tradicional Mercado Modelo (inaugurado en 1942 por el dictador Trujillo) que es un lugar único que ofrece una impresionante concentración de todo tipo de artesanía dominicana: cuadros dominicanos y haitianos, pequeños objetos criollos, ron, puros, joyas de piedras de ámbar o de larimar y CD's de merengue o bachata. Las pequeñas tiendas apiñadas unas con otras en estrechos pasillos ofrecen gran variedad de objetos de fabricación local. Los puestos de carne y de pescado están en la primera planta. Fuera se encuentra el mercado popular callejero con sus numerosos puestos desbordantes de frutas tropicales y sus cortadores de col con machete: un auténtico festival de colores y olores!. 
El Barrio Chino de Sto. Domingo exhibe la cultura china a través de las vitrinas de sus tiendas, de sus restaurantes, sus enormes portales a principio de las calles y diversas estatuas de bronce ancladas en las aceras. Hay una escuela de lengua china y una clínica dedicada a la medicina oriental. Hay que tener mucho cuidado aquí con los cambistas porque intentan estafar dando menos billetes. Su truco es ofrecer muchísimo mejor cambio que el banco como anzuelo. Luego en en el juego de afanar algunos billetes sin ser captado.
El transporte público de la ciudad (mini-buses y moctoconchos (o conchos), o taxis compartidos hacen todo tipo de recorridos, desde 50P. Para estos taxis que esperan en las esquinas importantes o van claxonando durante todo su trayecto en busca de pasajeros no existe mapas de las rutas que sigue. 
Los conchos es la forma de transporte popular aunque probablemente es la menos segura -o más peligrosa- por la velocidad a la que circulan estos locos.
El transporte inter-urbano es muy confiable. Las dos compañías de transporte más importantes hacia el interior, Caribe Tours y Metro, ofrecen servicios expresos en guaguas modernas bien equipadas. Las menos conocidas, y que son muchas, disponen también de líneas expreso regionales, aunque suelen hacer algunas paradas cuando no están llenas. En muchas ocasiones en el destino final paran todas las veces que los pasajeros les pidan para bajar donde más le convengan, antes de llegar a la estación de guaguas.
Hasta aquí me ha traído su tradicional desfile final del Carnaval que se celebra el primer domingo de marzo de cada año. Es una enorme fiesta donde los ciudadanos de todo el país se congregan para disfrutar de los grupos y comparsas que representan a los diferentes barrios de la capital y a cada provincia del país. 
El área principal de celebración es a través de la Avenida George Washington (Avenida del Malecón -nada que ver con el de Cuba-), un bulevar marítimo de 14kms., bordeado de palmeras, bancos, restaurantes, puestos de comida y bebidas y enormes hoteles de 5 estrellas frente al Mar Caribe. Ahí se acondicionan plazas para numerosos eventos y la zona se convierte en una enorme fiesta que se prolonga por varios días (típicamente el fin de semana más cercano al 27 de febrero). Concluye con un gran desfile por el malecón -el primer domingo de Marzo- de carrozas y comparsas de colores llamativos al ritmo de merengue y contagiando a los espectadores con su música y sus bailes. 
En Santo Domingo el carnaval tiene características diferentes a las demás provincias por ser esta la capital de la República Dominicana, donde convergen las representaciones de otras ciudades del país.
De acuerdo con la documentación existente, antes de 1520 ya había carnaval en la ciudad de Santo Domingo. Si bien los carnavales de Santiago y La Vega son los más importantes en cuanto a tradición y popularidad, el carnaval de Santo Domingo es el centro de las actividades oficiales, iniciándose con el acto aislado (unos días antes del verdadero inicio del carnaval) de la coronación del Rey Califé.
Mientras en aquella época, en la calle el Conde y los clubes privados se representaba un carnaval de élites europeizadas, en el Parque Enriquillo se realizaba un carnaval popular, convirtiéndose éste en el centro del carnaval popular, de donde van a surgir una gran cantidad de personajes, como: el Califé, los Africanos, Los Indios, los Ali-Baba, los Tiznados, Se me muere Rebeca, entre otros, dentro de un proceso de mulataje y criollización.
El carnaval se transforma a partir del presente siglo, sobre todo a mediados, con los cambios socio-económicos-políticos-urbanos de la ciudad, donde el pueblo surgirá como un protagonista fundamental. 
Solo me quedaba trasladarme a primera hora al malecón y ver pasar la gran cabalgata de mascaritas, grupos y comparsas. Por allí desfilaron primeramente los grupos y comparsas infantiles y por la tarde hasta la noche lo hicieron los adultos. Ni que decir que se concentraron en toda la avenida un gran número de personas de muchos lugares del país con ganas de ver ese colorido y animadísimo espectáculo.
Este año entre los innumerables grupos y comparsas participantes se pudieron ver personajes en representación del Carnaval de Azua, uno de los más antiguos de la isla, vestidos de Indios taínos y de otros con diferentes fantasías.
Del Carnaval de Bonao, los Diablos Cojuelos golpeando a todo curioso despistado con sus vejigas de res y fuetes (látigos).
Del Carnaval de Cabral, las Cachúas y sus mamelucos coloreados, con alas de murciélagos, máscaras de papel crepé o de vejiga sin pintar y una enorme peluca de tiras de papel de vejiga de color .
Del Carnaval de Cotui, sus "Tiznaos" con trajes de hojas de platanera seca y sus máscaras vegetales de higüeros.
Del Carnaval de La Joya, también los negros y sus trajes de hojas de plataneras, de desechos, y con una máscara de higüeros adornadas con algodón llena de cadillos.
Del Carnaval de La Vega, lo mejor de sus Diablos Cojuelos multicolores armados con sus famosas vejigas de rés para golpear a los culos despistados.
Del Carnaval de Montecristi, sus Toros, parecidos a los de La Vega, con fuetes y vistosos trajes de colores, enfrentándose a los "Civiles", personajes que visten de calle, con pantalones recortados.
Del Carnaval de Puerto Plata, los Tamaicaros, una transformación del Diablo Cojuelo, personajes que reproducen ciertas deidades taínas en sus máscaras, con hermosos trajes con cintas de colores y caracoles (couris africanos).
Del Carnaval de Salcedo, los Maracaos (Diablos Cojuelos), con vistosos trajes adornados con cintas de papel crepé de colores y diferentes tipos de máscaras que simbolizan animales.
Del Carnaval de San Cristóbal, sus Diablos Cojuelos, el Roba Gallinas, los Indios y los Zancudos.
Del Carnaval de San Juan, las Cabezas de animales como Caballos, Girafas, elefantes... y Tifúas, con un vestuario elaborado de desechos, con reminiscencia Afro.
Del Carnaval de San Pedro de Marcoris, los Guloyas, diablos vestidos con trajes de llamativos colores, adornados con espejos pequeños y una capa amarilla y roja. Con sus vejigas de res y fuetes bailando al compás de flautas, cencerros y tamboras.
Del Carnaval de Santiago de los Caballeros, con un colorido desfile de Los Lechones a ritmo de cascabeles, vejiga de res, fuetes y música. Asistieron también agrupaciones como "Las Flechas de los Indios", "La piel sucia de Nicolás Den-Den", "la Muerte en Yipe", "el Hombre del Papelón", "el Baile del Muñeco", Comparsas y algunos personajes individuales muy bien caracterizados.
Como en todos los desfiles del país, los participantes desfilan delante de palcos con sillas para poder ver pasar a los participantes. Hay que tener alguna amistad para conseguir un asiento y observarlos en primera línea.
Innumerables vendedores ambulantes ofrecen de beber y comer a precios económicos.
Toda esa parte de la ciudad estaba tomada por policías y militares. Aún así, pude ver varias peleas, y en una de ellas incluso la policía tuvo que disparar en varias ocasiones al aire para disolverla. Está claro que aquí como en mi tierra, o en cualquier otra parte, a los más jóvenes sin identidad maldita, influenciados por las televisiones extranjeras, les importa un carajo las tradiciones y por hacerse notar como grupo están dispuestos a acabar con cualquier fiesta de cualquier lugar.
Una pequeña muestra de los que pude ver desde la mañana temprano hasta el anochecer:


























2 mar 2015

El Carnaval Dominicano

El Carnaval Dominicano es una de las tradiciones mas coloridas y alegres de República Dominicana. En el mismo participa muchísima gente que se lanza a las calles a disfrutar, compartir y celebrar con mucho jolgorio. Se lleva a cabo normalmente en el mes de febrero donde mas actividades se producen.
La celebración del carnaval tradicional que precede a la Cuaresma se encuentra entremezclada con la conmemoración de la Independencia Nacional. En los festejos populares callejeros participan una incontable cantidad de dominicanos y extranjeros, viajando incluso cientos de kilómetros para participar de las distintas costumbres del carnaval de cada región.
Muchos dominicanos celebran el carnaval disfrazándose, entre muchos otros trajes, de diablos y demonios de vistosos colores, adornados con espejitos, cascabeles y otros accesorios, de mujer, de mono, pintado completamente de colores.... Uno de los aspectos más llamativos del atuendo carnavalesco lo constituyen las máscaras, típicamente de gran tamaño y con enormes cuernos, representando demonios y/o animales. De singular importancia en la celebración de los festejos en las calles es la vejiga de vaca, tradicionalmente curada con limón, cenizas y sal. Modernamente las vejigas son reforzadas con material plástico en su interior y cubiertas con tela para protegerlas. Secas e infladas, sirven para asestar ruidosos golpes en los espectadores y otros demonios. Si bien estos golpes pueden causar dolor, por la naturaleza misma del instrumento usado para golpear, infligen daños mínimos duraderos en quien los recibe. 
Existe también en algunas zonas, como Santo Domingo, la costumbre de disfrazarse de "indios", con el torso desnudo, pintado o embadurnado con betún negro, de falda un atuendo de hierba y matas y las piernas tiznadas. Estas vestimentas en particular y otras variantes tienen una clara raíz africana, siendo bastante similares a algunas de las vestimentas rituales y de celebración usadas por tribus africanas, miembros de las cuales presumiblemente fueron traídos a la isla como esclavos en tiempos de la colonia.

Las expresiones carnavalescas en República Dominicana son variadas llagando a celebrarse en más de 100 municipios aunque en muchos de ellos se repiten personajes. Cada pueblo y ciudad tiene su propia idiosincrasia respecto a la celebración del Carnaval
Los Personajes más característicos y comunes del Carnaval dominicano que suelen verse por las calles, entre otros muchos, suelen ser:
El Diablo Cojuelo, personaje con máscara que representa deidades tainas con rostro de horrible y espantoso animal que anda suelto por las calles atemorizando a la población y azotando a las personas con una vejiga seca de res y algunos otros también con un látigo (fuete o foete). Lleva una capa y pantalones anchos de colores vivos, simbolizando elementos de la cultura española (caballeros medievales) y en cintas multicolores las esencias africanas en sus brazos, que se complementan con los caracoles del Atlántico (Cauries). La tradición cuenta que fue un demonio travieso y juguetón que colmó la paciencia del mismo diablo y éste lo arrojó a la tierra, lastimándose una pierna al caer, quedando cojo o "cojuelo". Es el principal personaje del carnaval de la ciudad de La Vega. En otras poblaciones dominicanas reciben diferentes nombres:  Avechisas, CatarronesJudasMacaraos, Papujitos o Jinchaítos, Taimácaro....
Los Catarrones, comparsa de diablos cojuelos con las únicas máscaras sonrientes del país.
Los Toros, personajes con el rostro cubierto con una máscara de Lechón (cerdo), vistoso traje de colores revestido en su interior con material para protegerlos de los azotes de sus contrarios. Realizan un combate cuerpo a cuerpo con los Civiles, quienes usan pantalones cortos y ropa normal. El ganador del encuentro es quien soporta con mayor éxito los embates del contrario o quien consigue derribar a su oponente. Con sus vejigas de toro y fuetes, bailan al compás de la flauta, el cencerro y la tambora.
El Roba la Gallinaun hombre extremadamente maquillado, vestido con traje de mujer de llamativos colorestípicamente con almohadas o saco en su escote y amarrados en sus caderas y trasero exagerando las formas, carga un macuto o bolso supuestamente lleno de  dulces para arrojar al público, pero verdaderamente es donde se supone que escondería la gallina robada, que se pasea por las calles de la comunidad con una sombrilla abierta y una pamela muy adornada, y en su particular andar incita la atención de curiosos. Se detiene en los colmados y tarantines (establecimientos comerciales) pidiendo para su grupo de jovencitos considerados como "sus pollitos, que no son más que los chiquillos del pueblo", que le siguen en alborozada procesión. El grupo anda en ruidoso jolgorio cantando estribillos repetitivos como: “ti-ti manatí, ton-ton molondrón, roba la gallina, y los niños le responden: palo con ella!”. Cundi Macundi... y los niños le responden: Cundillé!.
Cuando se detienen frente a algún negocio los dueños de los establecimientos entregan dinero o dulces a "la gallina", quien a su vez los lanza hacia atrás a sus seguidores, los cuales los reciben en animada algarabía. Es una sátira de la manera que algunas personas robaban pollos de las granjas antaño y cuando eran pillados se le untaría con brea y se le haría pasear por el pueblo cubierto con plumas de gallina. Se encuentra en todas las Provincias y Municipios de R.D., pero sus orígenes hasta la fecha son inciertos. 
Se me Muere Rebecarepresenta a una madre desesperada que va vociferando a lo largo del desfile que su hija está gravemente enferma: "se me muere Rebeca!, mientras el coro que le sigue le va respondiendo ...ay ay!...ay ay ay!. Se para en los colmados, muestra a su hija (la representa una muñeca) y el lamento da paso a la súplica: pide limosnas y golosinas para su hija enferma, pero realmente las reparte entre los niños, que la siguen con insistencia. Y la fiesta concluye de la mejor manera. Esta matrona llorona ha puesto siempre una nota tragicómica en las celebraciones.
El Califé, un poeta criticón, "la voz del pueblo", que en versos altisonantes como si fuera la voz del barrio y de todo lo que comentan detrás de las puertas y ventanas. Va reprendiendo de forma jocosa a todos los personajes de la vida política, social y cultural. Es un personaje tradicionalmente vestido de frac negro (los hay de rayas rojas y negras), camisa blanca y un alto sombrero mas exagerado que los de la clase alta (parecido al que solía llevar Abraham Lincoln) que se utilizaban en la época de la colonia, y en el que tiene escrito la palabra calife para que sin lugar a dudas todos sepan que personaje es. La cara pintada de negro con bordes en los ojos y labios de blanco, en relación  al negro africano y la esclavitud. Lleva un bastón, no para caminar mejor sino para bailar graciosamente con el y una güira para dar tono y más "sabor" a sus rimas. Porta también un macuto para guardar los regalos recibidos en sus paradas tras recitar sus versos.  Es seguido por un coro y está vestido de frac negro,  camisa blanca y un gran sombrero negro.
Los Africanos, grupos de hombres y mujeres (o niños), o en solitario, pintados de negro, con carbón y aceite quemado de automóvil, imitando a los esclavos negros, bailando a  ritmo de comparsa. A veces persiguen a la gente para ensuciarlas con su brea.
Los Tiznados, grupos que se pintan todo el cuerpo con betún y llevan faldas de rafia. Suelen portar a un jefe de tribu en una tarima o poltrona.
Los Pintados, grupo de jóvenes en bañador que se pintan todo el cuerpo, de la cabeza a los pies, destacando los goterones de otros colores más llamativos.
Los Indios, también salen comparsas de niños y niñas, así como de personas adultas, imitando a los antiguos habitantes de la isla, con plumas arcos y lanzas, y con todo el cuerpo pintado. De una de esta comparsas se originó una representación teatral con un drama, que expresa la relación de los españoles con los indígenas, que constituye la muestra mas importante del teatro del carnaval. La comparsa con más tradición que aún representa este drama se llama "La comparsa de San Carlos", localizada en un popular barrio de Santo Domingo.
Los Platanuses, personajes que se cubren el cuerpo con hojas secas de platanera y la cara con una mascara de Higüero seco (parecido a una calabaza) pintado en trazos de diferentes colores y adornados con panales o nidos de avispas. De ellos surgen los Papeluses (pero usan tiras de papel de envolver y tiras de plásticas de bolsitas en lugar de hojas secas), los Funduses y los Trapuses. Los disfraces hechos con hojas secas de platanera deriva, casi sin modificaciones, de trajes usados en festividades en África occidental, herencia de los esclavos traídos del Congo. Se convirtió en un personaje común del Carnaval de Cotuí.
Las Marimantaspersonajes con el cuerpo cubierto de ramas verdes, con una máscara de cuero de vaca, y la cabeza con un caparazón, concha o panal que pintan de colores. Oriundos de Yerbabuena (Hato Mayor).
Los Trasvestis, son los personajes más habituales de todos los carnavales del mundo, porque sencillamente... son "sus fiestas". Atrevidos, pícaros y alegres, van divirtiendo a todos los curiosos y participantes con "sus maneras" y sus bailes.
Los Guloyas (o Buloyas), agrupación o comparsa que practican diversos bailes como tejer cintas, bailar en zancos. Usan un llamativo traje multicolor, adornados con espejitos, cintas y piedras de colores. Llevan una capa amarilla y roja. En la cabeza, se colocan un impresionante penacho, adornado con piedras coloreadas, que terminas en plumas multicolores de pavos reales (pajuiles).
Sus presentaciones van acompañadas de música, con ritmos e instrumentos propios como redoblantes, tambor, flauta y triángulo. Tradición originaria de los Cocolosinmigrantes que llegaron procedentes de las colonias británicas atraídos por mejores oportunidades de vida a finales del s.XIX y que se establecieron en diversos lugares del país, entre ellos San Pedro de Macorís, proclamados por la UNESCO patrimonio inmaterial de la Humanidad. Algunos llevan también arcos, flechas y/o hacha representando a los indios.
La Muerte, un personaje vestido con traje negro, o con licras negra, con los huesos del esqueleto pintado en blanco, guantes, y de máscara una calavera blanca. Algunos van con gorro de copa o con capucha negra. Su esqueleto andante se encuentra entre los más antiguos protagonistas carnavaleros de la isla. Su misión es meter miedo.
El Doctor (o los Doctores), equipo médico vestido con batas blancas, algunos con gafas hechas de alambre, maletín, jeringa enorme, silla de rueda.... Se mezclan en la multitud queriendo el Doctor curar a todo el mundo, especialmente a las mujeres.
Nicolás Den Den, un oso que, a pesar de que va amarrado a una cadena que manipula un hombre (el domador), va bailando y haciendo reír a los niños, niñas y mayores. En  Montecristi, le llaman el Oso Nicolás. La leyenda cuenta que se trató de un oso y su domador que se quedaron en Santiago al marchar su circo, pasando a divertir al pueblo con sus farándulas circenses. Ambos murieron pero quedaron vivos de por vida en el carnaval ya que años tras años los recuerdan.
Los Monos de Simonico (o Somonico), grupo disfrazado con máscaras plásticas de monos, con flecos de rafia o de fibra plásticas extraídas de sacos que son pegados a un pantalón y a una camisa. Corretean y dan volteretas durante el desfile para animar y arrancar carcajadas a los asistentes y curiosos. Son oriundos de Villa Duarte, un sector popular de Santo Domingo.
Los Pirulíes, son niños disfrazados de "indios"con una falda hecha con flecos de rafia de coco , todo el cuerpo pintado de color, que van bailando todo el desfile. Oriundos de Cabral, en Baraona.
Los Alí Babá, comparsa con motivos orientales y sincronizada coreografía que danzan al ritmo de los redoblantes y bombos dentro de una marcada influencia musical de los "Cocolos"de San Pedro de Macorís.
Los Catarrones, comparsa de diablos cojuelos con máscaras sonrientes (las únicas del país) de San Francisco de Marcoris.
El Papelón, al grito de "A que no me quemas el Papelón!", un hombre disfrazado de mujer va provocando con su voluminosos trasero, mientras otro personaje trata de quemárselos, haciéndolo con extraordinaria gracia que a todo el mundo provoca mucha risa.
Los Galleros, dos campesinos, con sus gallos en mano, deciden hacer pelea gallos en plena vía pública y a mitad de la misma llega un policía, desbarata el juego e intenta llevárselos presos. Se produce un dialogo lleno de sátira, lo que se convierte en una divertida muestra de teatro carnavalesco en la calle.
El Baile de las Cintas, consiste en trenzar cintas alrededor de un mástil. El trenzado (y destrenzado) es realizado por un grupo (12-14) de personas mientras danzan alrededor del mástil. Aunque en algunos casos, hombres y mujeres componen el grupo, es frecuente que solamente sean hombres, la mitad de los cuales se disfrazan de mujeres (Baile de los Enmascarados). Es un baile típicamente europeo, aunque en Europa es una danza de fertilidad que se baila en ambientes rurales en tiempos asociados con el inicio de la primavera o con la cosecha. En República Dominicana se ha perdido toda asociación con la fertilidad y se ha convertido en una baile urbano que se ejecuta durante el Carnaval, fiestas patrias, fiestas patronales o en el Día de la Madre (solo intervienen mujeres).
La celebración del Carnaval tiene su origen probable en fiestas paganas, como las que se realizaban en honor a Baco (Dios del vino), las saturnales y las lupercales romanas, o las que se realizaban en honor del buey Apis en Egipto
Según algunos historiadores, los orígenes de las fiestas de Carnaval se remontan a las antiguas Sumeria y Egipto, hace más de 5.000 años, con celebraciones similares en la época del Imperio Romano, desde donde se difundió la costumbre por Europa, siendo traído a América por los navegantes españoles y portugueses que la colonizaron a partir del s.XV.
Es una de las fiestas más populares. Se celebra en los países que tienen tradición cristiana, precediendo a la Cuaresma. Por lo general, en muchos lugares se celebra durante tres días, y se los designa con el nombre de carnestolendas, y son los tres días anteriores al Miércoles de Ceniza, que es el día en que comienza la Cuaresma en el Calendario Cristiano. Se supone que el término carnaval proviene del latín medieval "carnelevarium", que significaba "quitar la carne" y que se refería a la prohibición religiosa de consumo de carne durante los cuarenta días que dura la cuaresma.
En la Edad Media, tan inflexible en los ayunos, abstinencias y cuaresmas, y con persecuciones a quienes no respetaban las normas religiosas, sin embargo, renació el Carnaval y se continuó la tradición hasta la actualidad en muchos lugares del mundo. En esta época, se celebraba con juegos, banquetes, bailes y diversiones en general, con mucha comida y mucha bebida, con el objeto de enfrentar la abstinencia con el cuerpo bien fortalecido y preparado. En la España de la época de la Conquista y la Colonia ya era costumbre durante el reinado de los Reyes Católicos disfrazarse en determinados días con el fin de gastar bromas en los lugares públicos. 
Para algunos investigadores, las primeras manifestaciones de carnaval de la isla que hoy comparten dominicanos y haitianos, y de América, se realizaron en lo que es hoy las Ruinas de la Vega Vieja, en febrero de 1520, en ocasión de una visita de Don Fray Bartolomé de las Casas. Se tenia noticia que los habitantes de la Vega Vieja se disfrazaban de moros y cristianos y realizaban festejos que evolucionaron en las celebraciones actuales. 
Más tarde, en 1523, Carlos I dictó una ley prohibiendo las máscaras y enmascarados. Del mismo modo, Felipe II también llevó a cabo una prohibición sobre máscaras. Fue Felipe IV, quien restauró el esplendor de las máscaras.
Hay países que comienzan la celebración del Carnaval en distintas fechas, como en algunos lugares de Alemania en que se inicia el 11 del 11 a las 11 horas 11 minutos. O los hay que lo comienzan recién terminada la Epifanía, el 6 de enero (como en Haiti). En otros lugares es tradicional comenzar el jueves anterior al Miércoles de Ceniza, y lo denominan Jueves Graso, como sucede en Italia.
En ciertos países el Carnaval está muy arraigado como celebración popular, y ya alejada de su significado religioso, alargan los festejos a los fines de semana del mes de febrero y a veces el primer fin de semana de marzo.
Hoy en día, hay lugares célebres por sus festejos tradicionales y espectaculares que atraen al turista y al amante de las costumbres de cada sitio, como lo son el Carnaval de Río, el de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria, el de Oruro en Bolivia, el de Corrientes en Argentina o éstos de República Dominicana, con sus distintas expresiones, desde el Vegano hasta el de Santo Domingo. Se celebra en los distintos lugares de formas similares, pues siempre hay desfiles de Carrozas, Comparsas formadas por grupos de Máscaras o Bailarines vestidos con un mismo estilo que caracteriza a cada una de ellas, máscaras representando a distintos personajes reales o alegóricos, así como bailes de disfraces y diversión con cotillón, típico de esta fecha. 
En algunos lugares se estila que las máscaras persigan a los paseantes con vejigas que utilizan para asustar, dar golpes a veces demasiado fuertes, o hacer reír. En otros es típico el uso de serpentinas, papel picado, espuma molesta, y hasta mojar con agua, en pomos, globos y recipientes. El antifaz moderno es un vestigio de las fiestas de Baco y Cibeles.
El 27 de Febrero es la Fiesta de Independencia Nacional dominicana y la Celebración del Carnaval. En 1844 los dominicanos expulsaron a los haitianos que ocuparon durante 22 años el país, luego de que en 1821 llegaran a un acuerdo amistoso en su independencia con la Corona Española.
En busca de su propio destino y un futuro mejor, la colonia española en Santo Domingo se separó de España de forma no bélica mediante transacciones pacíficas. Sin embargo, el ansia de libertad e independencia de los habitantes de la parte española de la isla de Santo Domingo se vio cercenado con la inesperada invasión del país por el ejército de la vecina nación haitiana. Intentaron eliminar el idioma y las costumbres coloniales, obligaron a publicar los documentos oficiales en francés y otras medidas que atentaban contra la esencia misma de las tradiciones y cultura de lo que vendría a ser más tarde el pueblo dominicano. 
Con disfraces y máscaras, diablos cojuelos y desfiles de comparsas en las calles, bailes de disfraces en los clubes sociales y alegría general, los dominicanos exaltan cada año su lograda Independencia, mezclándola con el tradicional Carnaval pre-Cuaresma celebrado en otros países católicos. En los últimos años, y en particular a partir de 1997, las autoridades gubernamentales han buscado separar la celebración de las fiestas patrias de la celebración del principal Carnaval Dominicano, para no restar solemnidad a la celebración de la Independencia Nacional el día 27 de febrero. Como resultado, la segunda mitad de febrero presenta una intensa agenda de actividades separadas en conmemoración de la lucha patriótica de los héroes de la Independencia Nacional alrededor del carnaval fiestas populares, conciertos multitudinarios, desfiles de comparsas, así como los tradicionales carnavales cada domingo del mes.