28 ene 2015

Les Cayes. Ya ha Comenzado el Pre-Carnaval haitiano

Siguiendo la carretera hasta Les Cayes (Nationale 2) en una "Camionet public"(100 g./1'30h.), una pintorreada ranchera coloreada con iluminados dibujos bajé en el Carrefour Quatre Chemins (Cruce de los Cuatro Caminos), punto neurálgico de transporte de esta tercera ciudad más grande del país.
Es domingo y debería ser el pasacalles pre-Carnaval que se celebra todas las semanas desde principio de enero y en febrero víspera del Carnaval grande.
Al no tener aún claro en que hotel quedarme pregunté a un MT. y me llevó aPatience hotel (1.000g.), un inmueble mal cuidado pero con bastante movimiento de clientes, que se encuentra en la misma carretera principal, junto a la parada de TT. entre el Carrefour de la gasolinera y el pequeño mercadillo de comida nocturna donde no sólo se puede comer barato sino beber unas cervezas Prestiges con música haitiana a todo volumen.
Como quería comprobar qué otros hoteles podía encontrar con precio asequible, necesitaba dejar las mochilas en algún lugar para luego inspeccionar la ciudad, no me importó pasar la primera noche allí aún descubriendo que el hotel también funciona para "encuentros rápidos". En Haiti son muy común los "hoteles del Amor", debido sobre todo por la pobreza, que las parejas no tienen otro lugar para los encuentros y que muchos de sus habitantes son muy promiscuos, tengan pareja o no. Por 500g. éste ofrece habitación por varias horas. En ningún caso me molestó eso. Como sólo lo quería para dormir, apenas vi nada fuera de lugar.
Fisgoneando por la ciudad encontré uno de mi agrado, el hotel Concorde (2000g.), otro establecimiento clásico, aunque algo viejo, y con un agradable jardín bien cuidado. Tras una distendida conversación llegamos a un acuerdo de 35$ la noche. La habitación en la que me quedaría se encuentra en uno de los dos edificios entre altos árboles, palmeras y hermosas plantas. Con electricidad toda la noche y algunas pocas más por el día, baño interior y agua corriente constante.
Y sorpresa, al concluir la negociación del precio comienzo a oír música justo en frente del hotel. Habían llegado los grupos de bailes que llevarían a cabo todo el desfile por las diferentes calles de la ciudad. Pues a seguirlos!! 

Y esto fue, en unas pocas fotos, lo que presencié:





































Los grupos de danza o comparsas comenzaban a bailar al ritmo que le marcaban sus bandas Raras
Una Banda Rara es una agrupación de músicos con diferentes tipos de instrumentos. Sus desfiles tienen lugar durante el día y a veces toda la noche. Los componentes que pueden ser, hoy día, tanto hombres como mujeres portan tambores de varias formas y tamaños (Okes, Graish, Bas..., creo que se dice así), Trompetas de estaño de varios tamaños (Trompets), Tubos de bambú o de PVC que emiten un sonido agudo y hueco (Vaksen), Raspadores metálicos (Koub), pitos y otros instrumentos. Son, sin excusa, la animación por excelencia de los pasacalles del Carnaval pues son seguidos por un gran número de participantes de todas las edades hasta altas horas de la noche.
El desfile se llevó a cabo por las principales calles de Cayes y los curiosos se iban sumando cada vez más a los bordes de las aceras para verlos pasar.
Al anochecer todos los participantes, incluido yo, nos dirigimos a la plaza central (Place d'Armes) donde había instalado un escenario con música. Esto duró hasta hasta media noche, momento idóneo para regresar al hotel y preparar el siguiente plan: visitar Ile-a-Vache (la Isla de la Vaca).
A la mañana siguiente intenté ir a la isla pero no me garantizaban que pudiera volver el mismo día. Todo dependía de la cantidad de isleños que estuviesen dispuestos a regresar a Cayes ya que si no se llena la embarcación, no sale. Me ofrecieron una por 80$ para visitar durante varias horas las playas de los hoteles, pero no me pareció pertinente esa idea ni ese precio que lo consideré abusivo. Ya tendré tiempo de ver excelentes playas en Haiti. O en Rep. Dominicana mas adelante.
La isla fue originalmente habitadas por los Tainos quienes dejaron evidencias de su civilización en montones de conchas que han ido apareciendo en diversas excavaciones. Hay dos poblados asentados en ella: Madamme Bernard y Cayo Coq. Tres emplazamientos turísticos hospedan a turistas que quieran pagar más de 100$ por dormir solamente: Abaka Bay, Port Morgan y Village Vacances. Aunque dicen que algunos isleños alquilan alguna habitación de sus casas por bastante menos. Las playas donde se asientan esos establecimientos son de las mejores del país.
Victor, el hijo de la propietaria y gerente del hotel, que habla un castellano algo fluido me estuvo explicando muchas de las costumbres haitianas. Su madre lleva el negocio desde hace mucho tiempo e igualmente fue muy viajera en sus años jóvenes -también habla algo castellano-. Pasamos largas horas charlando los tres tanto en francés, inglés como español en la terraza de su casa. Me comentaban que no es normal ver a turistas como yo viajando por libre por el país o que un extranjero no esté trabajando con alguna organización humanitaria que prestan sus servicios en Haiti.
Parece que aún no se hacen a la idea que Haiti necesita principalmente del turismo joven para levantarla. Sin nosotros, los que buscamos aventuras y que somos sus mejores embajadores allende los mares, no habría forma de animar a otros viajeros a venir a este país. Todo depende cómo me traten, qué me cobren por dormir, qué facilidades pueda encontrar para moverme entre ellos... Pero los precios hoteleros es el principal impedimento para que muchos mochileros ni se planteen acercarse a Haiti.
Les Cayes (también conocida como Aux Cayeses una ciudad grande con poco para ofrecer a los turistas y es muy sencillo moverse a través de ella. Y más en MT. que sólo cuesta 20g. el trayecto. La zona más cercana a la costa es la mejor cuidada, más limpia y soporta menos tráfico. Es la más próspera de las del sur con una atractiva arquitectura que se remonta a tiempo de la colonia.
El contraste entre tanto colorido, la música y los edificios coloniales producía una imagen bastante emotiva y me hacía preguntarme cómo sería todo esto hace varios cientos de años atrás cuando a los esclavos negros se les permitía manifestarse por las calles para evadirse de la salvaje presión que ejercían sus maestros en las plantaciones. Aunque los cristianos la consideraban como una fiesta pagana africana agregaron sus propias inflexiones porque querían también participar en ellas.
Otro lugar donde van mucho los vecinos es la Playa Gelé que, aunque es muy sucia, es un lugar bastante acogedor principalmente las terrazas de sus bares.
En Haiti no es costumbre ir de playas como hacemos los blancos. Aquí vienen durante los atardeceres y fines de semana para beber y comer en las terrazas de sus Restos (Bar-Restaurantes) y algunos se bañan en sus aguas.
Hay varios hoteles supuestamente de calidad pero muchos otros "de horas" con pésima imagen.
El desplazamiento en MT. (50g.) es la manera más fácil de llegar a esta zona. Es un lugar ideal para comer bien y barato productos del mar. Por 400g. (menos de 6€) me zampé un enorme pescado fresco a la barbacoa con ensalada (Pwason ak Banan Pezé) y unas cervecitas Prestige (50g.).
La puesta de sol es magnífica y la noche acogedora.
La vuelta la hice nuevamente en MT. ya anocheciendo. Hay que tener buena destreza al convenir el precio ya que por la noche los conductores piden el doble o triple. 

25 ene 2015

Camino del Sur...

Una vez conocida, en parte, Puerto Príncipe, la capital más peligrosa del Caribe según algunos medios informativos (!) continúo camino del sur en busca de más sorpresas.
La Parada de Tap Taps, Minibuses y Guaguas que van hacia el sur y el oeste (Jacmel, Les Cayes, Jeremie) se encuentra en extremo sur-oeste de la ciudad (Portail Leogan), cerca del estadio y del cementerio de PaP.
Kash tuvo el detalle de llevarme otra vez -de gratis- en coche hasta allí, pensando que me podría perder por la zona o algo así. Lo que no sabía es que el día anterior yo ya había estado allí preguntando para hacerme una idea de como funciona el transporte y conocer la ubicación.
Cantidad de vehículos y gente se amontonan en sucios emplazamientos que hace la función de aparcamientos, esperando el turno para ser llenado y partir a su destino. No salen hasta que no esté el último pasajero en su asiento. Aunque parece todo un descontrol, reina el orden que sólo ellos entienden. Ningún MiniBus se cuela aquí. Todo esta bajo riguroso control. Varios caza-clientes se mueven como moscas a la captura de pasajeros avisando de la inminente salida del vehículo, esperando su comisión por ayudar a llenar más rápidamente los vehículos. Que me recuerda todo esto a los paises africanos que he visitado!.
Aquí hay que ser más astuto que ellos para que no cobren por llevar "le sac", o la mochila que en mi caso así lo hicieron (100g.) y la pondrían bajo uno de los asientos del MB.  que se dirige a Jacmel (200g.), mi siguiente destino ya que había reservado habitación en el hotel Parc Jaboin (31,70€/noche) para el fin de semana del Carnaval de Jacmel que se realiza siempre una semana antes del Carnaval Nacional. Este año le toca a Puerto Príncipe. El año pasado fue Gonaives.
Mi primer objetivo allí sería comprobar la ubicación del mismo porque en interné no estaba detallado muy claro y quería asegurarme de estar cerca de "la movida carnavalera".
No tardamos mucho en arrancar ya que se llenó en seguida. Y así es constantemente, excepto los domingos que se realiza más pausadamente al presentarse menos viajeros.
Lo que más ralentiza el trayecto de salida de la ciudad es la enorme congestión de vehículos que hay por las calles. Los conductores aparcan donde quieren, se cruzan en todas las boca-calles, la gente camina en medio de los coches porque no hay aceras.... Hay un continuo bloqueo (blokis) por la Nationale 2 que llega hasta el barrio, o pequeña ciudad, Carrefour  en la salida Sur.
Los 192Kms. de la Ruta Nacional 2 recorre la costa norte hacia el oeste de esta península pasando por LéogâneGrand Goave, Petit Goave, Miragoane, y luego atraviesa el interior hasta Saint-Louis y termina en Les Cayes.
La siguiente parada la haría sólo de un día, en Jacmel, a unos 85kms. de PaP saliendo de la Nacional (Carrefour Dufort), nuevamente dirección Sur y a menos de dos horas de trayecto en MB. debido a que el conductor (chofé) ha sido un kamikaze al volante. 
Ya me habían advertido de lo peligroso que es en general el tránsito por las carreteras de este país. Casi todos los conductores infravaloran lo arriesgada que es la veloz conducción en cualquier vía, ya sea carretera o pequeña calle. No respetan nada ni a nadie.
La Route Nationale 4 que va hacia Jacmel es más estrecha, atraviesa primeramente hermosos montes, cruza varios pequeños núcleos rurales de tranquila vida campestre lejos del estrés de la capital y el pavimento está en buenas condiciones, pero son los conductores de toda clase de vehículos la que la hace también peligrosa. 
Aunque las vistas son muy bonitas me ha producido tristeza observar la falta de gran cantidad de arboleda que han desaparecido de los terrenos y en general de esta isla desde la ocupación por "los blancos" hace más de 400 años, como consecuencia de las talas para albergar las plantaciones de café, caña de azúcar, y que sumado a la pobreza y la carencia de energía eléctrica ha hecho que los aldeanos también hayan influido cortando muchísima madera sin control para sus cocinas, o para ganarse algo de dinero vendiendo carbón.
La parada final del MB. fue a pocos metros de Guy Guest House, el hostal que había elegido para quedarme esa noche, ya que desconocía exactamente su ubicación en esta ciudad. Está situado céntricamente, en la avda. de la Liberté, aunque es sucio y polvoriento a causa del continuo tráfico, la suciedad de la calle, y es ruidoso al anochecer debido a la altísima música del bar que se encuentra en frente.
Me han intentado engañar con los precios de las habitaciones pues por teléfono esa misma mañana me dijeron que disponían de habitaciones desde 35$ hasta 50$, pero una vez llegado me dijeron que la más barata no estaba disponible por que la estaban reparando. Me pidieron 60$, aún habiéndolo hablado por teléfono. Al final tras persistir conseguí que me dejaran la más cara por 40$ pero sólo para esa noche (ni funcionaba el climatizador ni tenía electricidad durante todo el día!!).
Pues que les den a todos ellos porque me iré a otro con mejor precio, el Aubergue de Millénaire (1.500g./climatizado y con su baño fuera de la habitación) que he encontrado junto al Mercado de Hierro (Marchée de Fer) para pasar todo el fin de semana del "Kanaval de Jacmel".
Como presentía, el hotel que había reservado por interné para esa fecha (Parc Jaboin) está situado muy lejos respecto a los actos carnestolendos, y nada que ver a cómo lo anuncian en interné. Así que he cancelado la reserva.
Durante todo el día he paseado por la ciudad intentando localizar otros hoteles de calidad y más económicos pero es casi imposible encontrar algo medianamente aceptable por menos de 50$
Esta ciudad está mejor cuidada ya que es el reclamo turístico más importante del país y se puede apreciar manifiestamente la inversión estatal para desarrollarla. Es el Carnaval su mejor atracción a nivel internacional. Quiero que me sorprenda dentro de un par de semanas!
Al siguiente día continué mi viaje hacia el oeste de la isla dirección Miragoane en minibus. Para ello hay que regresar nuevamente hacia PaP (200g.) ya que estos vehículos no circulan por la carretera de la costa, y descender en el cruce Kafu Dufó (Carrefour Dufort) para subirme seguidamente a otro transporte colectivo -en este caso sería un camión- que se dirigía hacia Miragoane (75g.). Apenas llevaba seis pasajeros y circulaba también bastante acelerado a través de la Route Nationale 2, una carretera que se encuentra en buen estado. Atravesamos Grand Goave, Petit Goave, y llegamos hasta casi la entrada a Miragoane, donde se encuentra su estación de transporte público. Algunos me indicaron si quería seguir hasta Les Cayes (pronunciado Okay) pero tenía pensado pasar unos días en el centro de esta ciudad enclavada entre montes, un animado muelle y su palpitante mercado. Así que subí a un MT. (25g.) y bajé al centro de la acción. 
Pude quedarme en el hotel Eben Ezzer ( 875 g), el más económico de todos aunque viejo y poco cuidado. Otro clásico. Solo hay electricidad por la noche y mediante un motor electrógeno. El ventilador situado en el techo apenas remueve el aire y se pasa calor en la habitación durante el día. Algún "lumbreras" fue muy inteligente y puso la bombilla en el techo, sobre el ventilador!. 
Está muy bien situado, frente a la plaza y su muelle, y apenas fue afectado por el terremoto. Esta zona también tembló y muchas casas cayeron, las que menos las de madera por ser más flexibles que las de ladrillo, aunque ya no queda apenas indicios de aquello.
Pasear por sus calles es bastante ameno ya que están muy concurridas de gente debido a su puerto comercial. Una parte de esa mercancía se vende entre sus estrechas callejuelas y los compradores vienen de las afueras en busca de los mejores precios.
En su mercado se vende de todo, principalmente ropa y zapatos de las donaciones internacionales, aunque es bastante desaliñado. Siempre hay compradores a su alrededor.
Hay muchos puestos de comidas para llevar, o si se prefiere para comer en el lugar. En todo momento hay alguna silla ofrecida por sus cocineras -son todas mujeres las que montan sus puestos. 
Desde la terraza del hotel es apasionante ver el movimiento de TT. cargados de gente en un constante subir y bajar. El transporte hasta el cruce cuesta 5g. y en moto 15g./20g.. Pero es desde el hospital, sobre un alto montículo, donde las vistas son excepcionales: el muelle, el barco descargando, la enorme iglesia neo-gótica y el dislocado enjambre de casas que todo lo rodea. El atardecer, los diferentes sonidos, la voces de los vecinos y la puesta de sol desde ese lugar es encantador. Quedarme par de días aquí ha sido una buena elección.

En el cruce de entrada a Miragoane, se encuentran los mejores hoteles y también más caros. Al atardecer se llena de gente joven jugando y de decenas de personas subiendo a las camionets que circulan por la "Nationale 2" hacia los distintos pueblos aledaños.

Los puestos de comidas ahí son mas limpios y de mejor calidad. Por 100g., 20$haitiano que ya no existe pero que siguen nombrándolo como referencia porque a la gente mayor aún le cuesta asimilar el nuevo valor del Gourde (menos de 2€) se puede comer diferentes platos de arroz, banana frita, casava, batata... con pollo o pescado. Los refrescos cuestan 15g. o la cerveza Prestige fresquita 50g., que tan apetecible está.

22 ene 2015

SPIRIT Airlines, la compañía americana de bajo coste que estafa a sabiendas!

Vaya negocio ratero se ha hecho la compañía aérea Spirt conmigo!
No voy a dejar pasar el incidente que me ha ocurrido con la compañía aérea SPIRIT, una compañía americana de bajo coste, que ha sabido muy bien cómo ESTAFARME (a conciencia). 
A los hechos:
Al ir a facturar la mochila desde Florida a Puerto Príncipe, su estúpida empleada me dice que debo tener un billete de avión de salida de Haití porque así lo exige inmigración. Le digo que los españoles, entre otros muchos europeos, no tienen porqué tenerlo ya que podemos cruzar la frontera de República Dominicana a pie perfectamente, y es lo que realmente voy a hacer. Me pide el billete de salida por R.D. se lo enseño pero no le parece correcto que lo haga de esa manera. Pregunta a otro compañero y al final decide que debo de comprar obligatoriamente un billete de vuelta a Fort Lauderdale que ella ahí mismo me va a sacar (85$). En principio me niego a comprarlo porque voy a salir del país por tierra y no por aire.
Tras mucho batallar sin conseguir nada, me asegura en varias ocasiones que si lo pago con tarjeta en un plazo de 24 horas puedo cancelarlo vía telefónica una vez entrado en el país para que así no me cobren el billete. Supongo que de esta manera está fomentando un delito de engaño en Inmigración. Al final no tengo más remedio que ceder para poder viajar con esta maldita compañía.
Como yo esperaba, al pasar el control de fronteras del aeropuerto de Port au Prince todo parece correcto. Nadie me pide billete de salida, pago 10$ y tengo una autorización de visita de 3 meses. No me hacía falta tener billete de salida!!
Una vez llegado al hotel consigo llamar por teléfono a la compañía. Afortunadamente al otro lado se habla español, pero sorprendentemente el asistente de la compañía me comunica que el billete que emitió su compañera en el aeropuerto de Florida tiene una vuelta para dentro de tres días y es necesario al menos 7 días para poderlo cancelar, y que lo único que puede hacer es emitirme un bono por el mismo valor del billete para gastar en un plazo de 60 dias comprando otro billete con la compañía. Es decir, que lo gaste en ellos. Si es "Bisnes" ese!!
Le insisto que dentro de dos meses estaré viajando por la República Dominicana y no me será posible utilizarlo allí. Además, a dónde voy a ir si tuviera que comprar el billete nuevo? A Fort Lauderdale? Otra vez? Para que?
Mi salida es por Santo Domingo hacia Bruselas y ya tengo mi billete comprado hace varias semanas atrás. Pues nada. No cede y me tengo que joder. Se han quedado con 85$ por la puta cara. Les he enviado en varias ocasiones emails y me han contestado poco mas o menos "que me joda", pero con otras palabras.
Que se puede esperar de las compañías de bajo coste? Todas tienen sus trampas. Son una mafia bien organizada con propaganda fraudulenta al amparo de las mafiosas leyes americanas. Y mundiales, claro.
Es decir, que la compañía Spirit me ha estafado a conciencia! Ya me extrañaba que costara el billete tan barato por interné. Lo barato sale caro. Pues que se metan mi dinero por sus putos culos esos putos gringos. Si ya los odiaba desde que los he conocido durante mi amplia trayectoria viajera ahora, que me veo afectado directamente, es que no los puedo ni ver!!.


21 ene 2015

BONJOUR POTOPRENS!

La llegada al aeropuerto de Fort Lauderndale (Florida) con la excelente compañía aérea Norweian -en vuelo "bajo coste" desde que salí de Lpa, haciendo una escala de 4h,30m. en Londres- se produjo a las 21:30h, pero hasta las 23:00h. no pasamos todo el pasaje el control de pasaporte -tuve que comprar por interné una visa de visita 12$) para poder entrar en EEUU-. En vista que debía estar en la sala de checkin a las 04:00 -el vuelo salía a las 07:13- me pareció oportuno no salir del aeropuerto y pasar esas 5h. sentado leyendo parte de la información que he podido recabar de Haiti, el primer país que voy a visitar.
En principio no tenía previsto quedarme en la capital, Puerto Príncipe, sino seguir en transporte público hasta alguna playa cerca de Jacmel, al sur de la isla, para pasar unos días de relax y planificación en algún hostal playero, pero pensando que en el caso que se produjera algún retraso en la salida del vuelo, ya que al tratarse de Spirit una compañía "Low Cost" podría deparar alguna sorpresa, aproveché que había WIFI abierta conseguí reservar una noche en el hotel 7 Stars (50$/B&B) cerca del aeropuerto. De paso podría aprovechar para ir a algún banco y cambiar los dólares que compré -es la moneda mejor aceptada en Haiti- y porque nó, visitar una ciudad que no tiene buen reclamo por interné, principalmente por muchos cooperantes internacionales que han estado trabajando ahí. Nunca creí que fuera para tanto, por lo cual la curiosidad me ha animado a indagar y comprobarlo insitu.
Tras un desafortunado incidente con la empleada de la compañía aérea Spirit, que maś tarde redactaré, subimos sin demora al avión.
No más de una hora duró el vuelo de Florida a Port Au Prince en un pequeño aparato que no llevaba más de 20 pasajeros. Sobrevolamos primeramente el Norte cerca de Mole Saint-Nicolas, una extensa zona de desérticos montes completamente áridos, con unas pocas carreteras de tierra (el 6 de diciembre de 1492 Cristóbal Colón desembarcó ahí mismo por primera vez en su viaje en lo que él creía ser las Indias), luego Saint-Marc con vistas a la Isla de la Gonave, Jacmel, al sur, y entramos por la bahía de Port Au Prince. Ingenuo de mi creía poder ver desde las alturas restos aún de las consecuencias del terremoto del 2010 , pero no vi nada de ello ya que casi todo ha vuelto a la normalidad en una enorme ciudad que, aunque se encuentra bastante desvencijada, no deja de parecerse a cualquiera del oeste de África. Sólo se diferencia en el color de la tierra.
La llegada al Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture se produjo exactamente a la hora indicada. El terremoto ocurrido el 12 de enero de 2.010 lo dejó dramáticamente dañado pero ya está completamente reformado y modernizado. El paso por el control de pasaportes fue rápido tras pagar los 10$ por el derecho a visitar el país durante 3 meses. No hay Oficina de Cambio y el único ATM (Sogebank) se encuentra a la salida pero no funciona.

En la puerta del aeropuerto me esperaba Kash, el gerente del hotel 7 Stars (7 estrellas) para conducirme en coche hasta su establecimiento que se encuentra a pocos minutos, en la calle Delmas 33, ya que en el precio de la habitación se incluye servicio de transporte gratuito.
Algo que me ha llamado mucho la atención son las calles con altos muros que protegen a las viviendas que se encuentran en su interior, como medida de seguridad.
Las habitaciones son amplias, disponen de climatización (el mío se averió al día siguiente), baño interior, televisión que solo coge un programa (el resto apenas se ve), un restaurante, en la planta baja tiene una pequeña piscina con agua turbia (nadie se metió en ella), y varios servicios más como masaje o una pequeña farmacia.
Me he quedado en PaP. dos días, suficiente para hacerme una idea previa y participar en su más que caótica y activa vida.
Aunque podría trasladarme en TapTap (camioneta adaptada para llevar pasajeros) o en Taxi Colectivo, para ser los primeros días presentí que sería muy fácil confundirme o perderme al no entender las rutas y los destinos de los mismos, por lo que preferí hacerlo en Moto-Taxi. Casi todos los TT. tienen su destino impreso en un cartel y el ayudante del conductor grita para avisar a dónde se dirige. Pero como al principio parece algo complicado de entender he preferido la rapidez, y aunque más caro, elegí los MT. como transporte que llevan directamente a donde se le pide, aún así son mucho menos seguro por la endiablada velocidad con la que conducen, que sumado al desordenado tráfico hace sencillo una peligrosa caída de la moto.Por 250 gourdes (1$ = 46,65 gourdes), me desplazaba desde el hotel hasta el centro en menos de 15min.
La gente mayor aún continúan nombrando los precios en dolares haitianos, que ya no existen, porque les cuesta asimilar el Gourde y por consiguiente el nuevo valor de los productos del mercado.
Aún quedan restos del terremoto que hace 5 años asoló a esta parte del país, como fachadas de edificios agrietadas, o colapsados e inhabitados -en algunos de ellos, bajo sus ruinas, muchos comerciantes sitúan sus puestos de ventas-, solares vacíos, o montañas de escombros. El resto continúa siendo reconstruido, aunque la ciudad sigue muy polvorienta. 
Sus fenomenales iglesias, al igual que su extraordinario Palacio Nacional, colapsaron casi enteramente y muchos hoteles no han vuelto a abrir. Sin embargo la vida sigue igual de impetuosa. Cientos y cientos de personas transitan sin parar de un lado a otro. Todos con gran rapidez. Muchos gritan hasta para saludarse, otros simplemente para llamar la atención. Es un continuo ruido entre el griterío de la gente, el sonar de claxon -me recuerda mucho a India-, las obras que están por todas partes. El polvo y el humo del tráfico en suspensión, la suciedad, la basura acumulada casi en montañas (que se quema al atardecer) la hace irrespirable. Vivir en el centro de PaP no es fácil ni recomendable. 
El transporte público de pasajeros se realiza principalmente en vehículos que reciben el nombre de Tap-Tap, constituído por vehículos en toda clase de estado, desde furgonetas Nissan o Toyota, con climatización, -o sin ella-, a rancheras Nissan, Daihatsun... casi nuevas -o en muy malas condiciones-, con la caja trasera adaptada con tablones de madera para sentarse -como sin ellos-, sin techo, donde hay que viajar de pie y embutido -o con techo para protegerse del imperativo sol- y pintadas con dibujos de vivos colores. La mayoría de sus dibujos representan escenas religiosas o frases escritas en el frontal del vehículo como Merci Jesus, Merci L'Eterne, Confiance en Dieu...
Me llamó la atención porqué eso de "TapTap"..., alguien me explicó que es el sonido producto de golpear con la mano la chapa del vehículo para avisar que se quiere bajar, cuando la palabra Messi Chofé (chauffeur/conductor, quiero bajar) no es oída por éste. Lo mismo para arrancar nuevamente: par de golpes -que realiza el segundo de abordo (el cobrador) cuando lo hay-, y adelante... También es el que vocifera el destino final que ya tienen establecido según el recorrido de punto a punto de la ciudad (Kous). Si se viaja ligero se podría ir o venir al aeropuerto realizando varias conexiones de TT. a un precio muy económico.
También hay servicios de guaguas particulares para largo recorrido. Tienen climatización, sillones cómodos y cuestan el doble que los Mini-Buses (furgonetas Toyota o Nissan que realizan recorridos más largos). Aunque si se quiere detener a mitad de camino cuesta el mismo precio que si se hace el trayecto entero.
El MotoTaxi es tan barato que vale la pena evitar caminar a cualquier lado. Los trayectos cortos cuentan 20-25g., y hasta llegar al centro de la capital 200-250g.. Los TapTaps (>5g.) los tramos que ya tienen establecidos.
En PaP pueden llegar a vivir más de dos millones de habitantes aunque dicen que es muy difícil saberlo exactamente porque no hay un censo que así lo confirme, y menos tras el terremoto de 2010 cuando fallecieron posiblemente más de 200.000 personas- y que desplazó a muchísimos vecinos a vivir fuera de la capital. Lo que si sabe es que hay muchos indocumentados debido a la precaria administración haitiana.
Se trata de una gran urbe atravesada por unas cinco calles principales que van de este a oeste y por otras tanta de norte a sur. Son de doble dirección, sin mediana, no muy anchas y concentran casi todo el tráfico de la capital. Las calles más pequeñas parecen un enjambre, muchas de ellas o no tienen salida en algún punto concreto o sirven para cortar camino entre las calles más grandes -pero no para cruzar la ciudad-, que son las que suelen utilizar los Moto-Taxis en sus rapidísimos desplazamientos.
También hay Taxis particulares pero hay que negociar el trayecto (Kous) porque no usan taxímetro.
Pasé todo el día recorriendo a pie los alrededores de lo que fue el Palacio Nacional (ya no queda nada pues el terremoto se encargó de acabar con él y su turbia historia política), Champ de Mars, la  Catedral Episcopal Santa Trinité y la de Notre Dame (completamente agrietadas y colapsadas), el estético Marché de Fer (Mercado de hierro) también destruido por el mismo motivo y reconstruido, y todo el Bulevar J.J. Dessalines hasta el Gran Cementerio de PAP.
Las calles están muy sucias, llenas de basura amontonada, mucha de ellas se quema al atardecer ya que apenas hay servicio de recogida, dejando esta parte de la ciudad completamente congestionada.
Los hoteles en PaP son caros, pero hay varios hostales regentados por agrupaciones de ayuda humanitaria o asociaciones religiosas que pueden tener precios menos caros, pero no económicos. Suelen ser habitaciones compartidas, con baños también compartidos, y están situados cerca del aeropuerto, algo lejos del centro de la ciudad. Tienen que ir al aeropuerto a buscar a los clientes cobrándoles algo más de 20$ (un poco menos que los taxis) porque casi nadie conoce su ubicación. Además suelen estar tras altos muros y sin ningún cartel que lo indique. Tampoco se anuncian por Interné.

19 ene 2015

Prosigue el Viaje...

Hoy continúo la siguiente sección de este viaje por algunas de las islas del Caribe que recibieron a los esclavos africanos transportados  por los traficantes europeos: la Isla La Española   (hoy   Haiti y  República Dominicana)
Aunque el plan de viaje no lo tengo aún cerrado prefiero, una vez llegado a Haiti, dejarme sorprender por todo lo que me vaya encontrando para así poder organizarme mejor. Aunque son los Carnavales haitianos, preferencia inmediata, al igual que los de la República Dominicana, lo que me más interés me ha traído hasta aquí.
Muchas amistades se han echado las manos a la cabeza al decirles que este año vendría a visitar Haiti. Y no me ha extrañado nada pues la escasa información que tenemos de este país se refiere principalmente a algunos ataques de la MiNUSTAH (Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haiti) en algún barrio periférico, enfrentamientos entre los distintos grupos rebeldes armados -ex militares, ex Ton Ton Macoutes (defensores financiados por el ex-presidente Francoise Duvalier y su hijo Jean-Claude), narcotraficantes, radicales del partido Lavalas (defensores financiados por el ex presidente Jean-Bertrand Aristide)- y de éstos con la Policía Nacional. Manifestaciones en contra de los presidentes corruptos que han llegado al poder ayudado empresas multinacionales, por EEUU y Europa, o el desgraciado terremoto el 12 de enero de 2.010 y las innumerables fotografías que aún se pueden ver en internet.
Al menos yo tengo muy claro que ésto último ya es cosa del pasado y que hoy día Haiti está evolucionando a mejor poco a poco. Y que manera de ayudar mas práctica sería por mi parte la de visitar su país y gastar mi dinero "en la calle" intentando hospedarme en casas particulares, comer y beber en los puestos callejeros, coger transportes públicos...
Buscar billete económico de avión hasta la capital Port au Prince es casi imposible (no menos de 900 €), ya que Haiti no es un destino turístico demandado.
La combinación de billetes aéreos para visitar a la vez Haiti y República Dominicana que conseguí encontrar para ahorrar el máximo posible me llevó bastante tiempo frente al ordenador, y fue:
- desde Gran Canaria -via Londres- hasta Florida:
LPA - LGW - FFL (con Norweian) 219€
- desde Florida hasta Puerto Príncipe:
FFL - PAP (con Spirit) 87$.
La vuelta la haré por República Dominicana desde Santo Domingo hasta Bruselas:
SDQ - BRU (con AirJetFly) 310€
- y desde Bruselas Gran Canaria -via Madrid-:
BRU - LPA (con Iberia) 150€.
En total 766€ con unas combinaciones sin apenas pérdida de horas esperando en los aeropuertos.
Otra opción podría ser comprar un billete i/v a Rep. Dominicana en vuelo charter y desde allí otro a Puerto PríncipeTodo depende del presupuesto a gastar.

Allí está mi próximo destino. Todo se andará...