10 feb 2015

Kanaval Jakmel o Pre-Kanaval (El Carnaval de Jacmel)

Ya he llegado al destino más interesante de este viaje: Jacmel (en criollo: Yaquimel).
A las 7:30 de la mañana subí a uno de los TapTaps (75g.) que van a Les Calles, y desde allí una guagua -climatizada- (400g.) que me dejó en el cruce de Jacmel (Kafú Dufó). Luego hay que esperar por transporte que tenga espacio para subir, ya sea dentro o en el techo, como me sucedió esta vez, sobre sacos de verduras y papas (100g.), o subir a uno de los MotoTaxis (>300g.) que se ofrecen delante de la gasolinera.
El trayecto desde el techo, aunque algo peligroso por la inestabilidad al no haber donde agarrarse en el continuo balanceo, ofrece una fantástica visión de montes boscosos, algunos pinares y montañas calizas y valles trabajados por la mano del agricultor local. Ha llovido poco porque no es temporada pero aún así corre algo de agua. Había leído que las vistas de estas montañas y valles son de las mejores del país, aunque no creo que supere a aquellas que pude observar camino de Jeremie.
La carretera ladea montes escarpados y se puede observar perfectamente en muchos tramos los valles donde hubieron bosques de enormes árboles y plantas salvajes y que ahora ha devenido en una gran planicie debido a que los colonos franceses los talaron para hacer espacio al lucrativo café, caña de azúcar, índigo y tabaco. Más adelante, como pago obligado por su independencia (93 millones de francos de aquella época!!), y el desfalco de una enorme cantidad de madera, terminó empobreciendo definitivamente a los pobladores de la isla, obligándolos a utilizar la madera de sus árboles para hacer el carbón vegetal que han necesitado para subsistir hasta estos días. 
Aquí también huele a campiña pues es mucho más puro el ambiente, aunque estos días hay algo de calima en el aire. Pasamos por varios caseríos y en uno de ellos acontecía su día de mercado. Había muchísima gente en medio de la carretera negociando y a la vez interrumpiendo el tráfico en doble sentido. Las verdura y las frutas expuestas eran de excelente color y tamaño. 
Dado que Haiti tiene una diversidad de microclimas y una buena ubicación geográfica las condiciones para convertirse en una de las mejores despensas del Caribe en producción de arroz y frutas tropicales es extraordinaria, pero ha sufrido muchísima presión desde el bloqueo económico americano y europeo (s.XIX) y por las diferentes injerencias políticas como represalias desde que se independizó de la colonia francesa como el primer país de esclavos libres. Jamás se lo han perdonado!.
Como tenía la reserva de hotel asegurada me quedé esta vez en Auberge des Millonaires  (1.500g.), en la calle de l'Eglise, junto al Marché de Fer (Mercado de Hierro) y la Eglise Paroissiale St. Philipe et St. Jean. También se encuentra cerca de la Plaza central (Place de Toussant L'Ouverture).

Jacmel es una pintoresca ciudad al Sureste de Haiti, a varias horas de la capital,  fundada en 1698 y habitada al principio por ricos comerciantes de Café y de la Caña de azúcar que aún conserva todos los encantos de antaño como su arquitectura colonial francesa del s.XIX, o sus originales puertas, ventanas y balcones. Mas tarde este tipo de inmuebles se hicieron común en Nueva Orleans.
Es una ciudad muy dinámica, con algunos sectores muy estresantes como sus dos calles principales: la avenida Barranquilla -donde estos días han instalado entarimados de madera y andamios con palcos sobre algunas fachadas para que los más afortunados puedan ver pasar el desfile de carnaval-, y la avenida de la Liberté con mucho tráfico durante todo el día. O sus otras calles más sosegadas cercanas al paseo de la playa o las de las zonas más altas donde los vecinos transitan apaciblemente lejos del ensordecedor y caótico tráfico. Los estridentes toques de claxon en esta ciudad es un sin parar, al igual que en India, y he llegado a preguntarme que si prohibieran tocar el claxon por las calles ¿habría una altísima tasa de "suicidios" por parte de los conductores?. Que vicio!!.
Los motoristas pueden aparecer en cualquier momento endiabladamente rápidos por las esquinas de esta ciudad y en éstos si que hay que estar atentos porque no respetan nada ni a nadie. Simplemente hay que quitarse de su trayectoria.
Muchos famosos mundialmente reconocidos han hecho de Jacmel su residencia permanente pues su seguridad, su belleza arquitectónica, y la amabilidad natural de sus vecinos la hace misteriosamente adictiva. Y de eso si que están muy orgullosos los jacmelianos. Aquí un extranjero puede sentirse libre al pasear en cualquier momento del día y la noche. No suele haber delitos.
Después de los destrozos producidos por el terremoto de 2010 que afectó alrededor del 70% de los inmuebles y golpeó más duramente a los barrios más pobres, el gobierno del país, los artistas aquí afincados y la comunidad internacional se han estado reuniendo en muchas ocasiones para reconstruir, proteger y ayudar a conservar el papel de Jacmel, por su singularidad con la región y como centro turístico del país, con importantes ayudas económicas para la reparación de los principales monumentos de la ciudad y mantenerla en todo momento limpia, al menos en las zonas frecuentadas por los turistas, aunque las zonas más concurridas por los jacmelianos -mercado, callejones y traseras de edificios desastrados están totalmente mugrientos. 
Paralelo a la primera línea de playa, Rue du Comerce se encuentra el "corazón" de la zona antigua que conserva aún muchos espléndidos, aunque bastante deteriorados, ejemplos de almacenes y residencias históricas. Se caracterizan principalmente por altas puertas y ventanas y por amplios balcones con barandas de filigrana que dan excelente sombra a las aceras. 
En 1896 sufrió un gran incendio que destruyó la mayoría de los inmuebles de la ciudad y fue reconstruida utilizando en muchos casos pilares de hierro fundido remanufacturados y balcones que fueron embarcados desde Francia.
La parte central de la ciudad tampoco ha cambiado mucho en los últimos 100 años. Su urbanización ha ido en aumento debido en gran parte a los ingresos generados por el turismo.
Es candidata por la UNESCO para ser declarada Patrimonio Internacional ya que está asociada con las artes, y en particular con sus fantásticas máscaras y otras creaciones confeccionadas con papel maché, con las cooperativas de artesanos, con las galerías de arte y con el cine (la única escuela de cine se encuentra aquí).
Al este de la Plaza Toussaint Louverture se encuentra el Marché de Fer, (Mercado de hierro) una construcción de estilo barroco pintada en rojo y verde, levantada en 1895 como una versión a escala reducida del gran Marché de Fer de Port-au-Prince. Cerrado los domingos, durante la semana se llena de productos locales, al igual que a los cuatro lados del mercado y sus calles circundantes, que se atiborran de infinidad de puestos y gentes llegadas de toda la comarca.
En frente, en la calle de l'Eglise a pocos metros del hotel donde me estoy hospedando,se encuentra la llamativa Catedral católica de St Phillippe et St Jacques, construida en 1859 y dañada severamente por el incendio de 1896. Fue reconstruida en el mismo lugar poco después pero no resistió el movimiento sísmico de 2010 que debilitó su estructura. Aún siguen las obras de restauración.
La avenida de la sucia playa de la ciudad es nueva y está muy bien diseñada. Es punto de encuentro y de paseo para los vecinos. Al anochecer muchos jóvenes vienen a estudiar bajo la luz de las farolas. Posiblemente sea el único lugar donde no falla la electricidad. Varios bares-restaurantes y vendedores de bebidas frías sirven también cervezas en sus improvisadas terrazas mientras una agradable brisa marina envuelve todo el entorno.
A pocos kilómetros se encuentran otras playas mucho más agraciadas: La Saline, Cyvadier, Raymond Les Bains, Ti Mouillage y otras pequeñas calas igualmente alcanzables en MotoTaxi por unos pocos gourdes.
Lo que verdaderamente me ha traído hasta esta ciudad es el Kanaval Jakmel (su Carnaval), una celebración muy particular, si se compara con las otras que se llevan a cabo en el país. Aquí,sin embargo, se celebra todos los años independientemente del Kanaval Nasyonal (Carnaval Nacional), que en los últimos años se lleva a cabo en una ciudad diferente. Siempre es el fin de semana antes del Nacional. Comenzó el viernes en el edificio anexo a la Oficina de Turismo  con la presentación ante los medios y público invitado del "Kanaval Jakmel 2015" con bailes de diferentes agrupaciones y algunas bandas Raras. Continuando el sábado con música de Dj en la calle y el domingo concluyendo con el gran desfile (Defilé).
Este Carnaval es único y reconocido por el uso de enormes máscaras y figuras realizadas en papel maché (papel y cola obtenida del almidón de tubérculos como la mandioca o la papa) por los participantes en un derroche de imaginación.
Durante tres días, los haitianos de toda procedencia, clase social, pobres, ricos, negros, blancos, mulatos, se reúnen aquí para crear un extraordinario "desfile artístico" por las principales calles de la ciudad, decoradas para la ocasión con balcones alegremente engalanados. Cientos de personas desfilan con sus coloridas figuras -que realmente son trajes-, que durante meses han estado confeccionando para luego ser exhibido por las calles. Hay algunas que son realmente enormes como una tortuga una cigala gigante cargada por varias personas, cuadrúpedos de varias cabezas, cuellos de girafas, monstruos endiablados...
Los grupos de baile van bien conjuntados y bien pintados, el resto con máscaras, cuerpos totalmente coloreados, maquillados, embadurnados o simplemente un gorro y un poco de purpurina en la cara.
Estas máscaras y trajes retratan satíricamente una parte de sus preocupaciones, sus luchas y sus problemas sociopolíticos. Es una manera de queja, de propaganda política del partido rival, o contra los políticos y el poder que les presiona diariamente. En este país, se podría decir que cada mes hay varias manifestaciones por algún motivo. Y es que el haitiano está harto de tanta presión exterior por parte de los oligopolios económicos, las multinacionales o el Banco Internacional o el FMI que obliga Haiti por las deudas generadas a subir los precios tanto de la gasolina como de la electricidad. 
El Carnaval siempre ha sido el momento idóneo permitido por los gobernantes para que el pueblo se exprese y se queje en las calles. Aún así, el despliegue policial es asombroso, desde la policía nacional a soldados de la ONU. Sólo les falta sacar los tanques a la calle.
Durante la celebración parece que todo Haiti está presente en las calles. Se bebe mucho ron barato, y cervezas, y la gente se pelea a menudo. Y se pelean porque alcoholizados se embrutecen, sacan de su interior su bestia dormida, llegando incluso a ser irrespetuosos. Mientras caminan empujan, no esquivan. Algunos se enfadan y se agreden. A mi me han empujado "con el codo" para adelantarme en sitios imposibles de caminar más rápido por el barullo de gente, en muchas ocasiones sin necesidad, incluso estando parado o charlando con otra persona. Porque no caminan, corren. Parece que es una costumbre o un derecho que adquieren cuando beben de más. Ya sea en Carnaval, en el mercado o paseando al atardecer!.
Lo más característico del Carnaval haitiano son las bandas Raras, grupos de músicos que son los más seguidos por la mayoría de los asistentes. Cada uno entona su música y sus simpatizantes bailan desenfrenadamente a su alrededor mientras cantan. Es ahí donde el haitiano realmente siente y vive su Carnaval, no en las aceras viéndolo pasar. Es muy parecido a lo que sucede en la Rama de Agaete (Gran Canaria) con los pasacalles de sus bandas de música.
No hace falta estar disfrazado, de hecho son muy pocos los que lo hacen. Lo importante es sentir y bailar la música. Este Carnaval ha sido diferente a lo que he visto en otros lugares.
Paseando por la ciudad conocí a Jose, un dominicano que, según él, trabajó de policía en Jacmel. Me invitó que le acompañara a visitar a alguna de sus amistades para saludarlos. Una de las casa que entramos me llamó mucho la atención al observar unos tambores de madera en un rincón, unas pequeñas figuras colgadas en el tronco del gran árbol que da sombra al patio interior y unas imágenes religiosas pintada en la pared de un gran habitáculo. Como imaginé se trataba de un lugar donde se practica VudúDe casualidad, la noche anterior se había celebrado una ceremonia con cantos y bailes. 
El sacerdote no tuvo inconveniente en enseñarme la habitación de las ofrendas. Me mostró todos los artilugios, su significado religioso y estuvimos un buen rato hablando sobre los diferentes espíritus, que al igual que en Cuba, tienen su representación religiosa cristiana, pero con algunos nombres diferentes.
El Carnaval haitiano ha estado desde siempre influenciado por las ceremonias africanas de los esclavos traídos hasta aquí por los colonos. Aprovechaban esas fiestas para desplegar toda la reminiscencia que practicaban desde antaño. Hoy día siguen habiendo celebraciones vuduístas pero en casas particulares. Hay que conocer a algún familiar o participante para poder tener acceso a ellas.
Un lugar que no quería dejar pasar fue Bassin Bleu, una serie de charcas de color azul-cobalto, por su profundidad, que se ha producido por erosión en el terreno debido a la cantidad de agua que trae sus cascadas. Llegar hasta este lugar es muy sencillo y se puede hacer tanto en moto (50g.- 100 g.), en coche o caminado.
Se cruza el río de Jacmel y se accede por una carretera de tierra que atraviesa algunos pequeños poblados hasta que se llega al fin de la misma donde hay varias viviendas. Luego, a pie (15min.), pasando las charcas Bassin Palmiste y Bassin Blue se llega a Bassin Clair, la más bonita y profunda, por un camino bien adecentado por los vecinos que allí habitan. Ellos requieren que vayamos acompañado de un guía local, que además de explicar muy bien el entorno ayudará a pasar por zonas algo complicadas si no se tiene la habilidad adecuada.
Su camino es a través de almendros, mangos, albaricoques (una especie concreta éndemica de esta isla), bananos, cocoteros y diversas parcelas sembradas. Se oyen cantos de varios tipos de aves, hay coloridos lagartos, mariposas revoloteando constantemente, cabras y ovejas vagando en medio de la vegetación donde destaca el robusto Mapou y plantas de llamativos colores. Y de fondo el sonido del agua discurriendo entre rocas y guijarros pulidos por la acción del mismo. Si el lugar es encantador con la poca agua que está cayendo, en época de lluvias tiene que ser espectacular. 
Rodeado de montes donde crece altos árboles, el camino se vuelve un poco desigual y resbaladizo, y en una ocasión hay que subir por una empinada pared rocosa, con puntos de apoyo tallados, con ayuda de una cuerda, o la mano del guía, hasta llegar a Bassin Clair, protegida y rodeada de suaves rocas cubiertas de helechosenredaderas y arbustos. 
A partir de ahí otra complicada subida lleva a otra charca aún más espectacular y solitaria por su dificultad para acceder a ella. Sin ayuda local es muy difícil conseguirlo.
La vuelta a Jacmel la hice a pie en algo más de una hora. Los pequeños poblados de unas pocas casa en medio del bosque y el olor a campo hace del paseo una delicia. Las vistas de la punta de la ciudad desde las alturas es magnífica.
Un lugar sorprendente cerca de Jacmel es Bainet, un pueblo con cerca de 200.000 habitantes, la mayoría campesinos. Si Haiti significa en lengua nativa tierra de altas montañas, Bainet es el mejor lugar para demostrarlo. Son espectacularmente altas y cubierta de espesa vegetación. Uno de los poco lugares donde la deforestación no es preocupante. La amabilidad de su gente que no han dejado de conservar sus tradiciones, su curiosidad por los pocos extranjeros que se acercan y la inexistencia de delincuencia la ha hecho reconocida en toda la comarca.
Bainet es multirracial ya que la mayoría de sus habitantes son descendiente de europeos y africanos. Es el hogar de los "Marabú", original de Bainet, personas de piel oscura con ojos azules, verdes o avellana, con rasgos europeos, de pelo liso, ondulado o rizado. Son una mezcla de nativos, africanos, árabes y franceses.
La mayoría de la población vive en las montañas pero también los hay costeros, por lo que es posiblemente el único lugar de todo el país donde las playas son todavía vírgenes, lo que significa que nunca ha sido explotadas y rara vez han experimentado interacción humana. Muchas de ellas no son de fácil acceso.
Característica principal es el no usar maquinaria para la agricultura que aún es arcaica. Emplean un sistema llamado "kombit", una manera simple pero muy efectiva de cosechar en un suelo muy fértil, debido a su clima de montaña. Los agricultores se reúnen y establecen un plan y fechas para ayudarse entre todos ellos hacia su objetivo común. 
Cualquier cosa puede crecer en Bainet, desde Mijo, Frijoles, Mangos, Pomelos (Chadek), Albaricoque, Melocotones, Guayaba, Aguacates, Papaya, Veritab (fruto del pan), o Café, uno de los mejores del país.
Sus ríos no son navegables pero sí punto de encuentro vecinal para hacer la limpieza de ropa. Lo que sí hay son un sin fin de manantiales donde el agua se puede beber sin peligro ya que procede de sus altas montañas vírgenes donde no hay participación humana.
La gran mayoría vive sin electricidad y utilizan lámpara de queroseno. A partir de las 7 de noche, muchos se dirigen al Lakou (centro de reunión) para recordar las historias y leyendas del pasado que han ido pasando de generación en generación.
Hay muy poco tráfico, por lo tanto no existe la contaminación como en otros lugares y apenas hay conexión de transporte público: los TT. que vienen de Puerto Príncipe o los cargados de todo tipo de bártulos de Jacmel, y los MT. una vez negociado el precio pues por la carretera de tierra que va por la costa se puede acceder también.

7 feb 2015

COMER EN LA CALLE

Cuando Critóbal Colón llegó en 1.492 estas islas estaban habitadas por Taínos, Arawaks y Caribes llegados desde lo que hoy día es America del Sur
Los conquistadores se sorprendieron de la gran diversidad cultural y la enorme variedad de productos utilizados por los indígenas. Conocieron el pescado de la zona, los tubérculos, las hierbas aromáticas, legumbres, el maízfrutas para ellos exóticas...., y una forma diferente de cocinar: Bucan  (transformado en Barbacoa por los exploradores hasta nuestros días). La Cocina Kreyol está influenciada por los colonos europeos -principalmente francés-, por los esclavos africanos, por algunas técnicas de la cocina española y por productos exóticos locales. Las especias, la pimienta, la papa dulce o batata, el ñame, la banana, el fruto del pan, el ron y el azúcar están omnipresentes. Los haitianos utilizan comúnmente carnes, verduraspimientos rojos, hierbas para vigorizar el sabor.... La comida tiende a ser moderadamente picante. Su plato nacional es el Arroz con Frijoles servido con algo de carne, caldo o salsa.
El arroz es el alimento básico en la dieta de Haiti y se ha cultivado desde hace más de 200 años. Hasta la década de 1980 Haiti era auto-suficiente en su producción, pero tras la obligada liberalización del comercio exterior (Era Clinton) disminuyó extraordinariamente -como parte del embargo americano-, hasta casi no plantarse por no ser económicamente rentable.
Comer bien en las calles de Haiti no es habitual, pero en algunas casas particulares que tienen abierto un pequeño comedor es mas aceptable. En Cuba he comido infinitamente mejor y con más calidad. Aquí hay mucha suciedad alrededor de los puestos de comidas (Chien-Jambée) y de sus productos es difícil saber cuál ha tenido una adecuada manipulación tanto en los mercados como en su transporte hasta ser cocinados. En general es más sucio y caótico aún que comer en muchas calles africanas en las que he estado. Eso sí, es muy barato. 
Los Bares-Restaurantes (Bar-resto) son los establecimientos informales que sirven tanto comidas como cervezas frías, ron y bebidas refrescantes.
En el desayuno (Dejene), almuerzo (Dine) o en la cena (Soupe) se come prácticamente lo mismo.
El desayuno suele componerse de Paté, ya sea solamente de masa de harina frito o Empanadillas rellenas, Espaguetis  con Huevo (espageti ak ze)Salchicha (sosis)Carne (vyann)..., con salsa de tomate, Pan con Salchicha, Arroz con frijoles (Diri ak Pwa), y salsa (sos)... En algunos puestos es posible encontrar sandwich de tortilla con tomate y pimiento. Un desayuno decente cuesta entre 40g./75g.
El almuerzo está más centrado en Arroz con Frijoles  (normalmente los platos son bien cargados de arroz y acompañado de carne o pescado (no supera los 100g.), frituras como bananas (bannann), frutos del pan (veritab), o mandioca (manioc), carne de pollo o vaca a la barbacoa, o pescado.
La cena suele ser más ligera aunque en los puestos callejeros lo más corriente son los muslos de Pollo (Pwa grillé), Salchichas a la barbacoa o Pescado frito (Pwason pesé). Por 100g. se puede comer varios muslos con bananas fritas (Bannann Pezéo Fruto del pan (Veritab) acompañado de ensalada de col picante. Lo común y más popular en cualquier calle: Arroz con Frijoles, Muslos de Pollo a la barbacoa, Plátano macho frito, Mandioca frita o el Fruto del Pan frito al que se suele añadir un poco de col rayada picante (pikliz) y alguna salsa de carne o pate.
Lo que me he ido encontrando y comiendo me ha gustado, aunque si lo comparo con las calles africanas aquí falta sabor a todo. Si es para llevar se sirve la comida en bandejas de poliuretano con cierre. Si se va a come cerca del puesto entonces se sirve en un plato de plástico con cubiertos también de plástico. En ocasiones se encuentra de loza y cubiertos de metal.

Algunos platos que me ido encontrando:
Accra - Pasta de Taro frito, pimiento, cebolla, ajo, perejil.... sazonado con pimienta.
Bannann Pezé ak Poul - Plátanos fritos (escachado con dos maderos) con Pollo también frito.
Boulèt Vyann Bèf - Bola de papa rellena de carne de buey con especias.
Bouyon - Sopa/Caldo de estofado de carne (bef/vaca, kabrit/cabra, poul/pollo o gallina) con papas, tomate, cebollas, epecias...
Chaka - Caldo de Maíz molido acompañado con Frijoles, carne de Vaca o Cerdo, verduras y especias.
Diri ak Pwa - Arroz con frijoles rojos o negros.
Diri Djon Djon - Rissoto de setas negras, en ocasiones mezclado con pollo, cerdo, pescado o camarón.
Fridodoye - Brochetas de carne.
Fritay - Todo tipo de fritangos acompañado en ocasiones con pikliz (se le puede considerar comida rápida).
Fig - Plátanos dulces.
Griyó - Carne de Cerdo marinado y luego frito.
Joumou - Sopa ligeramente picante de calabaza, zanahoria, cebolla, nabo, ñame, apio, repollo, papa, caldo de res y especias. Las preferencias depende de cada familia y su situación económica. La Sopa de Calabaza, representa para el haitiano "su libertad", su independencia y la unidad pues no se les permitía comerla en tiempo de la esclavitud. Todos los 1 de enero se hace tradicionalmente en todas las casas para comerlo en familia. Es la demostración de que ya no están bajo la autoridad de los colonos. Es un plato también muy cocinado en Carnaval.
Kabrit -  Carne de Cabra frita acompañada usualmente de arroz.
Kokoye - Coco. Usualmente se compra en los carruajes ambulantes (Bouréts) llevado por una persona, o en puestos fijos en medio de la calle (chien jambé). 
Komparet - Pastelito (Cake) dulce con Coco y jengibre. Típico de Jeremie.
Lambi - Caracol marino.
Lanm Veritable - Trozos (o lonchas) de Fruto del pan frito vedido en bolsitas plásticas.
Legim - Estofado de verduras con legumbres.
Mamba piman - Manteca de Cacahuete picante.
Mayin Moulé Yo - Maíz molido acompañado de salsa de frijoles.
Nogá - Dulce de azúcar y manises.
Pain Patat - Cake de leche y batata.
Paté - Pequeña masa de harina frita o Empanadilla rellena de carne y verduras.
Papita - Banana frita cortada en delgadas lonchas vendida en bolsitas plásticas.
Pikliz - Ensalada picante hecha con col, zanahoria, ajo, especias... que acompaña a algunos platos de frituras, o al arroz con frijoles. 
Poisson gros sel - Dorada o Pargo sancochado con fritura de cebolla, clavo, pimienta, jugo de limón, ajo picado, sal y pimienta. 
Sos Kreyol - Salsa criolla, hecha con cebollas, tomates, pimiento verde, salsa de carne, ajo...
Sos Pwa - Salsa de Frijoles.
Sos Ti Malís - Salsa muy picante de tomate, caldo de pollo, cebolla, pimienta, ajo, pimientos (adobo haitiano).
Tasso - Carne frita (de Vaca o Cabra), previamente secada al sol durante dos o tres días, acompañada normalmente de Sos Ti Malis, Pikliz, Bannann Pezé, Diri....
Tomn Tomn - Paté de Veritab (Fruto del Pan). Se come junto a carne de vaca con salsa, ocra, algunas Legumes (verduras)... Realmente el Tom Tom es un gran cuenco de madera y un palo largo con el que se escacha lo que se ponga dentro, ya sean Veritab, Mijo, Casava, Mandioca, Papas... Es igual que el almirez africano usado con la misma función.


Bebidas
Ji Manioc/Ji Espagueti - mezcla de espaguetis, papas, zanahoria, hielo... pasado por la licuadora. No todos lo hacen con los mismos ingredientes. Hay quienes le ponen hasta leche condensada. Incluso plátano.
Ji Chadek - Zumo de Pomelo haitiano.
Ji Zoranj - Jugo de Naranja.
Klerín - Bebida alcohólica (destilada) parecida al ron blanco.
Byé - Cerveza (la cerveza nacional es la Prestige).
Dlo (kiligen) - Agua (purificada). En la calle se vende en bolsitas plásticas de 200ml o 250ml.

(...)

6 feb 2015

Un Descanso en la Punta de Arena de Port Salut

La vuelta la intenté volver a hacer en alguna de las cómodas guaguas climatizadas pero esta vez he tenido mala suerte. El martes, día que tenía programado marchar de Jeremie, no salía ninguna de ellas así que tuve que reservar un asiento en una normal, de esas multicolores en la que se viaja apretados como sardinas enlatadas. Tampoco me ha importado mucho, aunque el horario es de lo más jodido: 05:00 de la mañana, y hay que estar una hora antes en la Estación de Guaguas (Estasyon de bis). Bueno, pensé que tampoco habría que ser tan puntual. La cuestión era llegar a mi siguiente destino: Por Salut, una pequeña ciudad al borde del mar donde dicen que se encuentran las mejores playas del sur de Haiti.
La noche anterior contactó conmigo un Moto-Taxi que se está quedando en el hotel y me dijo que me alcanzaría a la estación de guaguas si le pagaba 100g.. Como el precio normal es 20g., le dije que al ser tan temprano 50g., más del doble, sería lo conveniente. Un poco a regañadientes me dijo que de acuerdo, pero no saldríamos una hora antes sino media. Le advertí que habría que estar una hora antes... pero me dijo que no me preocupara. Y así hice. 
La cuestión es que no se levantó. Creo que no vio negocio, y que su "palabra" valía menos que lo pactado. Así que su compañero de habitación me abrió la puerta del hotel y esperamos que pasara a esa temprana hora algún MT. Vaya jugadita. Eso me vuelve a confirmar la falta de palabra de la gente en general. Pues nada, a ser como ellos!.
A las 04:50 llegué a la Estasyon y la guagua ya estaba completamente abarrotada. No había sillón para mi, aún habiendo comprado el boleto el día anterior. Tras varios intentos de conseguir hueco solo pude hacerme un pequeño espacio en la escalera de acceso, de pie y con dos pasajeros más. Así que, aguantar la peor carretera del país, de pie, en una vetusta guagua, a oscuras porque no había amanecido y sin poder cerrar ojos.
Tres horas y media de angustiosa carretera me trajo nuevamente hasta Les Cayes y desde allí, tras desayunar, un MT. (200g.) me llevó hasta Port SalutEn 35min. hicimos el trayecto sin apenas riesgo en la conducción, aunque algo incómodo con la mochila grande a la espalda.
Esta pequeña ciudad de una sola calle perfectamente pavimentada que recorre varios kilómetros de pequeñas playas de guijarros y conchas está muy bien cuidada por el gobierno. Tienen muchos servicios que escasean en otras ciudades y la están promocionando como destino turístico con próspero futuro. Los hoteles son todos muy caros. Por menos de 75$ no hay nada medianamente en condiciones. Hay algunos por 1.200/1.500 g. (unos 30$) pero muy cutres y lejos de la playa.
Como sólo me iba a quedar un par de días para descansar elegí hospedarme en el Hotel Reposoir du Village, que se encuentra en la misma orilla de la playa bordeada de cocoteros, arbolado y vegetación. El precio que tiene marcado "durante todo el año" es 75$ con desayuno incluido. Está junto al hotel du Village, que hasta hace poco sus precios oscilaban entre 25/75$ pero creo que los propietarios han acordado una tarifa estándar para no hacerse competencia.
Sin embargo, los precios en general siguen siendo extraordinariamente altos para el escaso servicio que ofrecen. Y principalmente para el nivel de vida que hay en Haiti. No hay precios de alta o baja ocupación. O pagas o no hay nada!. Tuve suerte y pude conseguir un descuento. He pagado 60$ pero me han quitado el desayuno. Que cutres!
Sólo tienen clientes los fines de semana, y parece ser que los habituales son los Cooperantes Internacionales que se gastan sin pudor en lugares como éste gran cantidad de dólares. No se yo si a costa de las organizaciones con las que trabajan y que a la vez es el dinero que va hacia la Cooperación con el país y que principalmente viene de donaciones. Es decir, parte de un presupuesto que debería ir dirigido a los haitianos. La cuestión es que muchos vienen a tomarse las cervezas o a comer (se paga en $, y cuestan el doble) a estos hoteles playeros entre semana también.
La situación de este hotel es de las mejores. Una serie de bungalows frente a la pequeña playa, un restaurante que todo se paga en dólares y que le suman el 10% de Tax, mesas en la arena y hamacas al borde del mar. Es lo que andaba buscando.
Mucho más barato, por cierto, que la Isla de la Vaca, y el lugar es muy bonito. Cerca hay pequeños puestos de comida, varias tiendas de alimentación, y está situado al comienzo de Pointe de Sable, muy cerca del centro activo de Port Salut. Al otro extremo de la playa se encuentran varios restaurantes de playa y algunos puestos de comida con mesas y sillas sobre la arena, a la sombra de grandes manguíferas y cocoteros. Ideal para almorzar o cenar junto a los pescadores diferentes tipos de pescado, langosta o cangrejo de río asándose según demanda ante los ojos del cliente, principalmente local, servido con plátanos fritos (banan pezé), arroz con frijoles (dirik ak pua), finos y crujientes. También otros platos cocinados allí mismo como lambi (molusco marino) en salsa, cabra, pollo o cerdo. 
Allí me comí otro pescado (pwason) con banan pezé y ensalada picante (pikliz) además de varias Prestiges mientras caía la noche. Aunque es a medio día cuando más puestos hay abiertos.
El ambiente es muy sugerente y su gente agradable, curiosa y muy educada. Es sencillo hacer amistad y hablar con casi todos.
Ni que decir que los dos días que me quedé fueron los más relajantes del viaje. He preparado la siguiente parte del viaje que me va a llevar nuevamente a Jacmel para pasar el fin de semana carnavalero y luego continuaré hacia el N. del país. 

5 feb 2015

JEREMIE, ...al final de la carretera.

A poco metros del Cruce Quatre Chemins, en la Route Nationale 7, se detienen las guaguas que van con destino Jeremie ya que paran si hay pasajeros que se bajan o si se les hace la señal para subir.
Desde PaP salen varias compañías de guaguas, algunas de ellas algo más pequeñas, equipadas con calefacción y sillones cómodos. Yo subí a una de Elephant Tours (500g.) y como llevaba pocos pasajeros pude poner mis mochilas en los asientos.
Los 97Kms. de carretera montañosa desde Cayes hasta Jeremie que atraviesa el Massif de La Hotte lo realizamos en 3h., pero puede ser impasable después de las lluvias y debe de ser realizado durante las horas diurnas. Una hora de conducción por pavimento en buen estado lleva hasta Camp Perrin, un resort de montaña a los pies del Pico Macaya (2.347mts.) el segundo más alto de Haiti. Hay varios hostales que ofrecen rutas a caballo, una de ellas a Saut de Mathurine, la cascada más alta de Haiti, con una profunda piscina natural ideal, dicen, para bañarse en medio de su colosal naturaleza.
A partir de ahí prosigue la carretera de tierra y piedra -que están ensanchando y acondicionando después de años de obras para una conducción más segura-. Hace poco era la peor de la isla, por su peligroso trazado entre tantos pasos de montañas, llegándose a realizar el trayecto en más de 7 horas.
Se atraviesan varios asentamientos rurales de unas pocas casas, de ladrillos y techos de chapa ondulada, de madera desvencijadas o de adobe y piedra. Sus habitantes viven de una agricultura de subsistencia, comerciando con hortalizas y frutas que ellos plantan (aguacates, batatas, mijo, bananas, papaya, café...), o del carbón, en los mercados semanales que cada día corresponde a un lugar diferente de la zona. 
Debido a la difícil accesibilidad a esta parte los bosques no han sufrido la deforestación como el resto del país, conservando su cubierta verde ya que ha habido poca tala de árboles para producir carbón vegetal de manera comercial, y la población local no corta tantos árboles porque obtienen lo suficiente para comer,   .
La producción agrícola de Haiti representa el 30% del PIB y emplea a muchos campesinos pero no es suficiente para satisfacer la gran demanda y aunque se destina prácticamente al mercado local, muchos productos alimenticios son importado de Rep. Dominicana y EEUU como el arroz, la harina de maíz, pollos, huevos y otros productos esenciales para la cocina haitiana como el aceite, la mantequilla, las pastillas aderezantes de sabor, pasta de tomate... Las naranjas son "zoranj dominiken" (naranjas dominicanas), al igual que los pimientos, los tomates y hasta las bananas vienen también de R.D.. Las antiguas plantaciones de arroz fueron abandonadas debido a la introducción de las importaciones de "arroz barato" de EEUU.
Desgraciadamente la tala de árboles para la obtención de carbón ha sido la pesadilla de los montes haitianos. Ante la falta de electricidad y la pobreza de muchos habitantes, la utilización de carbón vegetal ha sido la única manera de cocinar. Esto ha llevado a que cada vez quede menos zonas arboladas. Con la construcción de esta nueva carretera se cree que favorecerá el seguir esquilmando los bosques. Esta zona por su difícil orografía y falta de carreteras ha sido la que mejor ha conservado sus verdes y extensos bosques tropicales.
Jeremie, "al final de la carretera, tras las montañas", se descubre como una ciudad que parece que no ha evolucionado en el tiempo. En sus calles aún quedan edificaciones coloniales herencia de su próspero pasado gracias al productivo trabajo de los esclavos, la forma de vida de la burguesía francesa y más tarde por la ambiciosa clase "mulata" tras la independencia de Haiti debido a las exportaciones de Café, Cacao, Bananas, Madera...
Aunque bastante decadente, en las principales calles es posible observar alguna fina arquitectura del s.XIX, tanto de madera como de ladrillos, con sus característicos almacenes en las plantas baja y viviendas en la primera planta con balconadas y alargadas puertas anti-huracanes, ventanales de madera, columnas metálicas....
La ciudad ha crecido hacia los montes paralela al muelle y la avenida de la playa (Stenio Vincent, llamado también la Grand Rue), una bahía nada atractiva pues la basura acumulada en la orilla desvela su horrible aspecto. 
Es también la calle más comercial y la que soporta más tráfico. Sus comercios, bajo los funcionales pórticos de las desvencijadas edificaciones, comparten espacio con vendedores ambulantes, costureros, MotoTaxis y vehículos aparcados de cualquier manera. El centro de la villa está dominado por la Catedral de Saint-Louis (1877) una hermosa construcción de ladrillos rojos de terracota. En frente, la Place des Trois Dumas, donde acuden los vecinos a pasear, descansar o a comer en algunos de los puestos instalados allí.
Me he quedado en el hotel Delivrance (1.500g.), a pocos minutos a pie sobre la ciudad, apartado del caótico y ruidoso centro.
Había leido que a 5Kms. se encuentra una de sus mejores playas, Anse d'Azur, una cala de blanca y finísima arena coralina. Hasta allí fui en MT. (50g.) a pasar la mañana y darme un baño. Aunque el viento no ayudó, estaba el mar muy revuelto y el agua turbia, el lugar está bien para pasar algunas horas, pero tampoco es tan sugerente!. También aparecieron algunos "blancos" a bañarse y tomar el sol. Algunos kilómetros más allá se encuentran otra series de playas, que parece que son de mejor calidad.
Desde el viernes ya se estaba oyendo en los patios de algunas casas a bandas Raras practicar con los instrumentos: Trompets, Bambú, Vaksen, Koubs... Al anochecer comenzado a recorrer la ciudad, con cantidad de seguidores hasta casi amanecer. El sábado por la noche llovió pero el domingo por la tarde fue el encuentro de las bandas. Tres diferentes se presentaron en la plaza viniendo desde sus barrios a través de las calles más importantes. Y cada una con su grupo incondicional de seguidores. Algunos de ellos llevaban disfraces, otros sólo máscaras y otros con la cara pintada. Destacaba el Diablo, un personaje vestido con camisa desgajada y máscara endiablada que va asustando a los niños y abriendo camino entre la gente a las bandas. Otro vestido de militar colonial, algunos de personajes famosos del cómic y otros de indescifrable vestimenta (?).
Un derroche de energía, sudor y movimientos corporales que se hacía más notorio cuando paraban frente al escenario, construido para tal acontecimiento, para interpretar su musicalidad mientras la multitud la bailaba y repetía los estribillos.
En los aledaños de la plaza hubo gran afluencia de vecinos, aunque poco participativos. Todos los que querían acción se introducían entre los grupos.
En ningún momento me sentí inseguro entre ellos, si acaso con muchísimo calor en ciertos momentos.
Que me recuerda esto a los bailes de amanecida tras la Banda de Agaete!!
Por la noche seguiría la fiesta con actuaciones musicales, la gente paseando, bebiendo o comiendo en los puestos callejeros. Muchos se dejaban su dinero en las ruletas, dados o juegos de cartas. El haitiano es muy propenso a los juegos del azar. Por todos los lados hay oficinas de apuestas (Bank) donde se celebra a diario dos sorteos.